Género Haliaeetus; estado de conservación y distribución global

Las especies del género haliaeetus están muy ligadas a humedales y como consecuencia de ello han estado muy expuestas a contaminantes tan peligrosos como el DDT. Algunas de sus especies gracias a la implementación de medidas de conservación activas han tenido un incremento importante. Aunque una de sus especies aún se encuentra entre las especies de rapaces más amenazadas del planeta. La pobreza esta muy ligada a la conservación de sus ocho especies, las que mejor estado de conservación presentan su rango de distribución coincide con países ricos y con un  indice de pobreza asumible, las que peor estado de conservación están en países más pobres y con un indice más alto de pobreza y unas políticas conservacionistas de bajo perfil.

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El género Haliaeetus según el criterio taxonómico (Del Hoyo, & Collar 2014) está formado por ocho especies; el pigargo de vientre blanco (Haliaeetus leucogaster), pigargo africano (Haliaeetus vocifer), pigargo europeo (Haliaeetus albicilla) y el pigargo americano (Haliaeetus leucocephalus), el pigargo de Stanford (Haliaeetus sanfordi), pigargo de steller (Haliaeetus pelagicus), el pigargo de pallas (Haliaeetus leucoryphus) y el pigargo de madagascar (Haliaeetus vociferoides). Aunque en (Clements, 2007) se consideran dos especies más, el Pigarguillo menor (Haliaeetus ichthyaetus) y el Pigarguillo Común (Haliaeetus humilis). Estas especies según el criterio taxonómico (Del Hoyo, & Collar 2014) forman el género Icthyophaga y por ello las consideran como Icthyophaga humilis y Icthyophaga ichthyaetus. Nos basaremos en el primer criterio taxonómico (Del Hoyo, & Collar 2014). De las ocho, siete son monotipícas y solo una tiene subespecies, el pigargo americano que tiene dos, H. l. washingtoniensis que habita en el norte (Canadá y Norte de USA) y H. l. leucocephalus que habita en el sur (Sur de USA y norte de México).

Pareja de pigargo africano en parada nupcial en el Lago Naivasha, Kenia.
Pair of African Fish-Eagle in Courtship on Lake Naivasha, Kenya.
Photography: Roberto Sánchez ©

Algunas de las especies de este género son especies emblemáticas y bandera para la conservación de las aves rapaces. Están presentes en grandes áreas de América del norte, Europa, Asía, Oceanía y África, en zonas continentales únicamente no hay especies presentes en centro América, Sudamérica y Australia, por lo que el rango de distribución de esta especie es amplio. En el continente asiático se encuentran presentes el 50% de las especies, únicamente dos especies tienen toda su área de distribución en islas. El 50% de las especies están catalogadas como especies de preocupación menor (LC) el pigargo de vientre blanco, pigargo africano, pigargo europeo y el pigargo americano; el 25% como vulnerable (VU), pigargo de Stanford y pigargo de steller; el 12,5% como en peligro (EN) pigargo de pallas y el 12,5% como en peligro critico (CR), pigargo de madagascar. 

El tamaño de la población global de pigargo madagascar esta estimado en 240 individuos (BirdLife International. 2020) y la tendencia poblacional es decreciente. Su área de distribución está limitado a la costa oeste de Madagascar, es una de las especies de rapaces más amenazadas del planeta, en la década de los 70 se conocían únicamente 10 parejas reproductoras pero se estimaban entre 45 y 50 parejas pero en 2010 se estimo su tamaño en 120 parejas (Ferguson-Lees, Christie, 2001), este aumento poblacional posiblemente se deba a una mejor prospección y no a un aumento poblacional. Se estima una densidad poblacional de 1 pareja cada 48 kilómetros (Kemp, Kirwan, and Christie, 2020). Las causas de su regresión son inciertas, pero se cree que la persecución directa, la sobre pesca y la destrucción del hábitat son sus principales problemas. Esta especie monotípica y monógama, llega a poner 2 huevos, pero la productividad es muy baja se estima en 0,15 pollos/territorio. Su tendencia poblacional unido a la baja productividad no dan grandes esperanzas y de seguir así su situación empeorara en los próximos años, actualmente se está implementando un Programa de Conservación liderado por el The Peregrine Fund.

El tamaño de la población global de pigargo de pallas esta estimado entre 1000 y 2499 individuos (BirdLife International. 2018) y la tendencia poblacional es decreciente; hasta 2016 estuvo catalogado como Vulnerable. Actualmente en algunas regiones se encuentra en peligro crítico. Su rango de distribución de reproducción se extiende como sedentario en Nepal, Bangladesh; Bhutan; Sur de China; India; Myanmar, Pakistán y este de Tayikistán, Esta presente como reproductor en el centro y norte de china, Mongolia, Rusia; Uzbekistán. Es especie invernante en Afghanistan; Kyrgyzstan; Turkmenistan, como invernante puede verse ocasionalmente en Cambodia; Iraq; Israel; Oman; Arabia Saudi y Emiratos Árabes Unidos. Su situación en Kazakhstan actualmente es desconocida (Collar, et al., 2001). Esta especie ha sufrido un fuerte declive durante el siglo XX. Se cree que la mayoría de las parejas reproductoras se encuentran en China y en el subcontinente Indio; en Bután, Bangladesh las poblaciones son muy reducidas (Spierenburg, 2005); en Mongolia sobreviven unas pocas parejas y además se cree que nunca fue abundante (Gilbert, & Gombobataar, 2009). En Tailandia e Irán se cree que se ha extinguido como reproductor y también pueden verse individuos invernantes (BirdLife International. 2018). 

Adulto de pigargo de Pallas en vuelo y posado en el Rio Kosi, India.
Adult Pallas’s Fish-Eagle in flight and perched on the Kosi River, India. Photography: Roberto Sánchez ©

Entre las principales causas de este declive se encuentran la son la pérdida y degradación de hábitat, las perturbaciones humanas, la tala de grandes árboles en humedales que servían como soportes para los nidos y como posaderos, el drenado de humedales para la agricultura, la sedimentación como consecuencia de la deforestación  y la proliferación de especies exóticas como el jacinto de agua en la India están entre sus principales amenazas. En los últimos años algunas iniciativas locales para su conservación están teniendo éxito (Sourav, Ahmed, & Thompson, 2011). El pigargo de pallas es una especie monotípica y monógama, utiliza como soporte de nidificación grandes árboles, aunque hemos comprobado que también puede criar en árboles de talla media en la orilla de los ríos en zonas donde hay grandes árboles en laderas cercanas (Sánchez, inédito 2016); no se ha descrito su nidificación en rocas o en el suelo como sucede con otras especies de su género.  En 2004 y 2012 localizamos al menos una pareja en un tramo de 16 kilómetros en el Rio Kosi (India) en 2012 localizamos 1 nido con 2 pollos (Sánchez, inédito 2016), el tamaño de la puesta descrita para esta especie fue entre 1 y 3 huevos (Collar, et al., 2001). Se cree que el éxito reproductivo se redujo por la contaminación de los humedales por pesticidas y esto afecto al grosor de la cascaras de los huevos, esto ha sido descrito en otras especies de su género (Ferguson-Lees y Christie, 2001; Olsen, Fuller and Marples, 1993; Nisbet, 1989).

El tamaño de la población global de pigargo de Stanford esta estimado entre 250 y 999 individuos (BirdLife International. 2016) y la tendencia poblacional es decreciente. Su rango de distribución está limitado a Papúa nueva Guinea y las Islas Salomón.  Como ocurre con la otra especie endémica el pigargo de madagascar, sus poblaciones nunca debieron ser similares a las de las otras especies continentales. Aunque esta especie actualmente está catalogada como Vulnerable, es posible que su estado actual sea el de en peligro de extinción (EN), se cree que sus poblaciones se encuentran fragmentadas aunque al estar en una región pequeña todas las poblaciones están conectadas por los individuos inmaduros, esto ha sido descrito para otras especies amenazadas y endémicas del género Aquila (Ortega, et al., 2009). La población ha disminuido en varias islas grandes del archipiélago de Salomón (Ferguson-Lees, & Christie 2001) como ha ocurrido en las islas de Guadalcanal y Malaitapero. Se consideraba común en otras islas (Gibbs, 1996) como en Choiseul, New Georgia,  y en Tres Hermanas e incluso abundantes en algunos islotes. Entre las causas de su declive se creen que las principales son la persecución directa y la deforestación. La persecución directa, incluye desde la caza para comerlo, la caza deportiva y la caza para proteges a las especies domesticas,  eso el norte se le considera un competidor con el ser humano del cuscús moteado (Phalanger maculatus),  un marsupial que es el alimento favorito de la población local. Como sucede con otras especies de su género se cree que su productividad ha sido afectada por la contaminación de los humedales por pesticidas y esto afecto al grosor de la cascaras de los huevos (Ferguson-Lees y Christie, 2001; Olsen, Fuller and Marples, 1993; Nisbet, 1989a).  Es una especie monotípica y monógama, sobre su biología reproductora hay bastantes aspectos desconocidos, se desconoce el tamaño de su puesta e incluso la información disponible sobre la ubicación es escasa, se fotografío un nido en una ocasión en el interior de la isla de Guadalcanal, estaba en un gran árbol seco y tenia un pollo a punto de volar (Debus, Kirwan & Christie 2020) se ha observado en zonas interiores de las islas hasta los 1500 m.

Pigargos de Steller adulto, en la zona de invernada. Fotografía Jesús Rodriguez Osorio ©
Steller’s Sea-Eagle adult, in the wintering area. Photography Jesús Rodriguez Osorio ©

El tamaño de la población global de pigargo de steller esta estimado en entre 3600 y 3800 individuos (BirdLife International. 2016) y la tendencia poblacional es decreciente. Su rango de distribución está limitado a Rusia en las regiones costeras a lo largo del Mar W Bering,  Sur de la Bahía de Paul (Koryakland) y alrededor del Mar de Okhotsk; y es visitante durante el invierno en China; Japón (Hokkaido y N Honshu); Corea del Norte y Corea del sur, es accidental en USA.  El mayor número de parejas reproductoras se encuentran en Kamchatka, en Amur y en Sakhalin (Masterov, 2002), se considera extinguido como reproductor en la península de Corea (Ferguson-Lees, & Christie 2001). Entre 1991 y 2009 en las poblaciones fluviales del la región de Magadan (Rusia) la productividad disminuyo, mientras que las poblaciones costeras se recupero en el mismo periodo (Potapov, et al. 2010) sugieren que las poblaciones fluviales son sumideros mientras que las costeras las consideran poblaciones fuente. Los principales problemas que ponen en riesgo a esta especie son: la alteración y destrucción a gran escala de bosques antiguos y de su hábitat por desarrollo de proyectos de energía hidroeléctrica,  propuestas de desarrollo costero a gran escala para la industria petroquímica; el envenenamiento por plomo por ingestión de plomo de munición; la contaminación industrial de los ríos y persecución directa. Es una especie monotípica y monógama, construyen grandes nidos sobre copas de árboles, sobre acantilados e incluso en el suelo (Ferguson-Lees, &. Christie, 2001) la puesta es de 1 – 3 huevos.

Pigargo de Steller  adulto, al fondo un pigargo europeo, ambas especies coinciden en las zonas de invernada.
Steller’s Sea-Eagle adult, in the background a White-tailed Eagle, both species coincide in wintering areas. Photography Jesús Rodriguez Osorio ©

El tamaño de la población global de pigargo africano se desconoce (BirdLife International. 2016) y su tendencia poblacional se mantiene estable. Su rango de distribución se extiende por Angola; Benín; Botswana; Burkina Faso; Burundi; Cameron; República Centroafricana; Chad; Congo; república Democrática del Congo; Côte d’Ivoire; Guinea Ecuatorial; Eritrea; Eswatini; Etiopia; Gabon; Gambia; Ghana; Guinea; Guinea-Bissau; Kenya; Liberia; Malawi; Mali; Mauritania; Mozambique; Namibia; Niger; Nigeria; Rwanda; Senegal; Sierra Leone; Somalia; Sudáfrica; Sudan; Sudan del Sur; Tanzania, Togo; Uganda; Zambia y Zimbabwe. Entre las amenazas se encuentra la persecución humana, en algunas regiones la contaminación por pesticidas organoclorados que provocan el adelgazamiento de la cascara de los huevos,  La destrucción del hábitat no parece suponer un problema de conservación, en algunas regiones se ha descrito como una amenaza la acumulación de pesticidas organoclorados en los cuerpos de agua y, por lo tanto, en sus presas de peces, podría provocar el adelgazamiento de la cáscara de huevo en Sudáfrica y Zimbabwe (Ferguson-Lees y Christie, 2001) aunque no parece que afecte al conjunto de población, esto también podría estar sucediendo en Kenia, por ejemplo en el Lago Naivasha, en sus orillas se concentran un elevado número de invernaderos de producción masiva de rosas, esta industria es conocida por el elevado uso de productos químicos que utilizan para su cultivo. Sus poblaciones son sedentarias. Es una especie monotípica y monógama, sobre su densidad a grandes rasgos es desconocida, en Kruguer National Park (Sánchez, inédito 2016) es una especie regular pero no encontramos zonas de concentración de nidos, más bien nidos aislados a lo largo de ríos y en los pequeños lagos. Mientras que en Kenia si encontramos zonas con altas densidades de parejas en el lago Naivasha localizamos 7 parejas reproductoras en 8 kilómetros cuadrados, todas ellas tenían sus  nidos sobre arboles (Sánchez, inédito 2016). Esta es la especie más productiva de su género el tamaño de puesta es de 1 a 4 huevos (Mundy, Couto, 2000).

Pigargo africano adulto, Lago Naivasha, Kenia.
African Fish-Eagle, Adult, Naivash Lake, Kenya. Photography Roberto Sánchez ©

El tamaño de la población global de pigargo de vientre blanco se estima entre 670-6700 individuos (BirdLife International. 2016) y su tendencia poblacional es descendente. Su rango de distribución se extiende por Australia; Bangladesh; Brunei; Camboya; China; Hong Kong; India; Indonesia; Lao; Malaysia; Myanmar; Papúa Nueva Guinea; Filipinas; Singapore; Sri Lanka; Thailandia y Vietnam. No están descritas las causas que están provocando el descenso poblacional, este descenso se siente en algunas zonas al sur del continente australiano,  las causas se creen que son la destrucción del hábitat y la alteración de lugares de cría, también están descendiendo sus poblaciones en Tailandia. En Australia se comprobó una reducción en la cascara de los huevos por el uso del DDT (Olsen, Fuller and Marples, 1993) Sus poblaciones son sedentarias y es una especie monotípica y monógama, sobre sus densidades y distancias de nidificación, generalmente se considera una especie solitaria, en la Isla de Tasmania localizamos parejas reproductoras a lo largo de la costa, pero la densidad parecía más bien baja (Sánchez, inédito 2016), sin embargo en pequeñas islas se han encontrado grandes densidades, se encontraron 18 nidos activos y 7 abandonados en una pequeña isla de 4,2 kilómetros cuadrados en India (Debus, et al., 2020). En Australia en 2004 en un pequeño tramo de Rio de 0,5 km cuadrados en Kakadu National Park localizamos 3 nidos ocupados, todos estaban sobre árboles a un promedio de 633 metros de distancia entre cada nido (Sánchez, inédito 2016). En esta especie la primera reproducción es tardía, con 5 años y el tamaño de puesta es de 2 a 3 huevos (Debus, et al., 2020). 

Pigargo europeo sdulto en vuelo .
White-tailed eagle adult in flight . Photography: Jesús Rodríguez Osorio ©

El tamaño de la población global de pigargo Europeo se estima entre 20,000-49,999 individuos (BirdLife International. 2016) y su tendencia poblacional es ascendente. Su rango de distribución es amplio y quizás sea la especie más extendida se ha citado como sedentaria en Afganistán, Albania Armenia, Austria, Azerbaiyán, Bielorrusia, Bulgaria, China, Croacia, Chequia, Dinamarca (incluida Groenlandia), Estonia, Finlandia,  Georgia, Alemania, Grecia, Hungría, Islandia, Irán, Japón, Letonia, Lituania, Montenegro, Macedonia del norte, Noruega, Polonia, Rumania, Rusia (Rusia Europea, Rusia de Asia Central), Serbia Eslovaquia, Eslovenia, Suecia, Turquía, Ucrania. Como reproductor estival Kazajstán Mongolia; Rusia Este de Asia) yTurkmenistán. Invernante en Francia, India, Irak,  Israel, Corea del norte y Corea del sur, Kirguistán, Nepal, Países Bajos, Pakistán, Suiza, Siria,Taiwan, Uzbekistán y Bosnia y Herzegovina. Reintroducido en Reino Unido se considera extinto en Argelia y Portugal. Es una especie invernante accidental en Bangladesh, Italia, Líbano, Palestina, Arabia Saudita, España, Estados Unidos, Tailandia, Bélgica, Bután Chipre, Egipto, Irlanda, Luxemburgo, Malta,  Myanmar,  España , Svalbard y Jan Mayen, Túnez, Islas Faroe; Tayikistán. Sus poblaciones meridionales son sedentarias y las poblaciones septentrionales son migratorias, es una especie monotípica y monógama, sobre sus densidades y distancias de nidificación. Hasta 2004 estuvo catalogado como casi amenazado (NT). La especie comenzó a recuperarse a partir de la década de los 90 del siglo pasado, donde comenzó a colonizar amplias zonas, por ejemplo n Lituania paso de 0 a 120 parejas en 26 años (Treinys, 2016), en la antigua URRS la población se estimo en un mínimo de 7000 parejas reproductoras y en Europa en 2015 se estimo en 12.500 parejas (BirdLife International. 2015). Las principales causas del declive histórico fueron la persecución directa, el uso de cebos envenenados y la destrucción del hábitat, especialmente el drenaje y la silvicultura, la contaminación con pesticidas organoclorados y metales pesados, particularmente en el Báltico, provocaron una reducción significativa en el éxito reproductivo como consecuencia del adelgazamiento de las cascaras de los huevos. El envenenamiento por ingesta de plomo es un grave problema en Alemania, (Nadjafzadeh, Hofer, H. and Krone, 2013), el consumo de carroñas de mamíferos salvajes con fragmentos de plomo como consecuencia de la caza, fue la causa de envenenamientos recurrentes. En Noruega se encontró un descenso en la productividad en una zona próxima a un Parque Eólico, la mortalidad de ejemplares por colisión contra las aspas era la causa (Dahl, et al., 2012).

Pigargo europeo adulto posado.
White-tailed eagle adults perched. Photography: Jesús Rodríguez Osorio ©

Sobre su densidad reproductora, existen trabajos a nivel local, en una región de la Rusia Europea se censaron entre 260-270 parejas reproductoras y tan solo en una localidad alrededor de las orillas del embalse de Rybinsk habitan entre 35 y 40 parejas (Babushkin, & Kuznetsov, 2013). También en Rusia en el distrito de Samara en un tramo del Río Volga se estimo una densidad de 1,59 parejas cada 10 kilómetros, se controlaron entre 110 y 140 parejas (Karyakin & Pazhenkov, 2008). En Rumania en el Delta del Danubio es una especie común, en un tramo de 15 Kilómetros por el río y en sus brazos, localizamos 5 parejas reproductoras y 3 nidos ocupados, todos los nidos estaban en grandes chopos y a unas distancia entre ellos de entre 3 y 5 kilómetros (Sánchez, inédito 2016). Se reproduce en grandes nidos sobre árboles y acantilados, el tamaño de la puesta es de hasta 3 huevos (Maurer, et al., 2010). En Europa varios proyectos de Reintroducción se implementaron con éxito, por ejemplo el de Escocia donde comenzaron en 1985 y para Para 2005–2010, la población era de entre 37–44 pares (Musgrove, 2013).

Pigargo americano en vuelo con un pulpo que acaba de capturar, Alaska.                                                              Bald Eagle in flight with an octopus he just caught, Alaska.       
Photography: Miguel Seggase ©

El tamaño de la población global de pigargo americano se desconoce (BirdLife International. 2016) pero su tendencia poblacional es ascendente, aunque todo apunta a que la población actual supone una pequeña parte de su población histórica (Robards, & King. 1966). Su rango de distribución esta limitado a América del norte, está presente en Canadá, USA y norte de México. En la década de los 80 la población se estimo en 80.000 aves (Stalmaster, 1987), a finales de los 90 la población se estimo a mas de 100.000 aves (Buehler, 2020), siendo una especie muy abundante en Alaska (USA) y en la Columbia Británica en Canadá. Está especie aparte de ser la más abundante es la más conocida, sobre sus amenazas, se han hecho decenas de investigaciones en diferentes áreas de su zona de distribución. Como en muchas rapaces la persecución humana ha sido una causa importante, inicialmente era perseguida por granjeros porque se creía que era una amenaza para su ganado, hasta 1984 los Disparos, trampas e intoxicaciones causaron el  38% de la mortalidad conocida (Wood, Buehler & Byrd.1990); las poblaciones en Alaska fueron perseguidas por considerarla una competencia por la pesca del Salmón, entre 1917 hasta 1952 pagaron más de 128.000 recompensas por capturarlas (Robards, & King. 1966). En 1970 en Wyoming como consecuencia de un incidente que se reportó en un rancho se abatieron más de 770 ejemplares y se recompenso cada ejemplar con 25 $ (Laycock, 1973). La muerte por envenenamiento de una amplia variedad de fuentes supuso el 16% de todas las muertes de águilas necropsiadas desde 1963 (Franson, Sileo, & Thomas. 1995c). El adelgazamiento de los cascarones de huevos con DDT también supuso un problema para la productividad (Nisbet, 1989a).  La pérdida de lugares de anidamiento y la degradación del hábitat en la costa y la perdida de hábitat de alimentación asociado al desarrollo humano es el causa más importante de pérdida de hábitat (Fraser, et al., 1996), sobre el impacto actual de la minería como la de  oro en los ríos de Alaska no hay referencias.

Pigargo americano posado sobre una roca en la costa de Canada.
bald eagle perched on a rock off the coast of Canada. Fotografía: Javier Fernandez Herrero ©

Para la recuperación de esta especie han sido clave las medidas de protección adoptadas, como primera medida su protección legal y estrategias de protección como la creación de zonas de amortiguamiento donde se limitaron ciertos usos (Mathisen, 1977), esta medida ha sido también aplicada con buenos resultados con otras especies en peligro de extinción en Europa (González, et al., 2006), se implementaron medidas como el fostering o hacking en áreas donde la población reproductora había descendido significativamente como en Nueva York y Tennesse (Hatcher, 1991). La implementación de este conjunto de medidas resulto de vital importancia para la recuperación y colonización de amplias zonas donde la especie se consideraba localmente como en peligro de extinción e incluso ya había desaparecido, se cree que salvo excepciones la especie dejo de ser perseguida y se formo una conciencia de conservación a partir de 1970 (Fraser, 1985).

Si analizamos los problemas de conservación de las especies de estos géneros a grandes rasgos podemos llegar a las siguientes conclusiones: de los diez grandes problemas de conservación propuestos por la UICN, el más importante es la polución, la contaminación por pesticidas y organoclorados, especialmente el DDT supuso un importante problema que tuvo consecuencias negativas sobre la productor que afectó al 100,0% de las especies,  seguido del uso de recursos biológicos, la sobre-pesca y la competencia con el ser humano por los recursos tróficos afecta al 62,5% de las especies. Las especies migratorias tienden a concentrarse en grandes grupos en humedales durante el invierno, la protección de estos lugares es clave para su conservación. Los problemas derivados de la agricultura y la acuacultura afectan al 50,0% de las especies tabla 1 (descargable PDF). 

Grupo mixto de Pigargos en una zona de invernada de Japón, pigargo de steller y pigargo europeos compitiendo por la comida.
Mixed group of Eagles in a wintering area of Japan, Steller’s Sea-Eagle and White-tailed Eagle vying for food. Photography: Jesús Rodriguez Osorio © 

Otro aspecto importante respecto al estado de conservación es correlación con el PIB, nivel de la pobreza y la conservación parecen incompatibles, las dos especies que muestran un peor estado de conservación a nivel global se encuentran en países con un bajo PIB y con altos números de pobreza por ejemplo Madagascar que cuenta con un 70,7% de pobres. Esto contrasta con las especies que mejor estado de conservación tienen que la mayoría de sus efectivos están en países con un alto PIB y con unos niveles de pobreza más asumible donde es más fácil y eficaz invertir esfuerzos y fondos para la recuperación de las especies y los estándares de protección medioambiental son más altos y con sistemas más garantistas.

Citar como / Cite as: Sánchez, R. 2020. Género Haliaeetus; estado de conservación, ecología reproductiva y problemas de conservación. Eagle News, Ecología y Conservación de las Rapaces entrada 56. Sánchez, R. 2020. Genus Haliaeetus; conservation status and conservation problems. Eagle News, Ecology and Conservation of Raptors post 56.

Descargar lamina ilustrada de especies del género Haliaeetus / Download illustrated picture of species of the genus Haliaeetus


Genus Haliaeetus; conservation status and global distribution

Species of the genus haliaeetus are closely linked to wetlands and as a consequence have been highly exposed to contaminants as dangerous as DDT. Some of its species thanks to the implementation of active conservation measures have had a significant increase. Although one of its species is still among the most threatened species of raptors on the planet. Poverty is closely linked to the conservation of its eight species, those with the best conservation status in their distribution range coincide with rich countries and with an acceptable poverty index, those with the worst conservation status are in poorer countries and with a higher poverty rate and low-profile conservation policies.

The Haliaeetus genus according to taxonomic criteria (Del Hoyo, & Collar 2014) is made up of eight species; the White-bellied Sea-Eagle (Haliaeetus leucogaster), African Fish-Eagle (Haliaeetus vocifer), White-tailed Eagle (Haliaeetus albicilla) and Bald Eagle (Haliaeetus leucocephalus), Sanford’s Sea-Eagle (Haliaeetus sanfordi), Steller’s Sea-Eagle (Haliaeetus pelagicus), Pallas’s Fish-Eagle (Haliaeetus leucoryphus) and Madagascar Fish-Eagle (Haliaeetus vociferoides). Although in (Clements, 2007) two more species are considered, the Lesser Eurasian (Haliaeetus ichthyaetus) and the Common Eurasian Eurasian (Haliaeetus humilis). These species according to taxonomic criteria (Del Hoyo, & Collar 2014) form the genus Icthyophaga and therefore they are considered as Icthyophaga humilis and Icthyophaga ichthyaetus. We will base ourselves on the first taxonomic criterion (Del Hoyo, & Collar 2014). Of the eight, seven are monotypic and only one has subspecies, the Bald Eagle that has two, H. l. washingiensiensis that lives in the North (Canada and north of the USA) and H. l. leucocephalus that lives in the South (southern USA and northern Mexico).

Some of the species in this genus are emblematic and flags for the conservation birds of prey. They are present in large areas of North America, Europe, Asia, Oceania and Africa, in continental areas there are only no species present in Central America, South America and Australia, so the range of distribution of this species is wide. On the Asian continent 50% of the species are present, only two species have their entire range in islands. 50% of the species are cataloged as species of least concern (LC) the White-bellied Sea-Eagle, African Fish-Eagle, White-tailed Eagle and the Bald Eagle; 25% as vulnerable (VU), Sanford’s Sea-Eagle and Steller’s Sea-Eagle; 12.5% ​​as endangered (EN) Pallas’s Fish-Eagle and 12.5% ​​as critically endangered (CR), Madagascar Fish-Eagle.

The global population size of Madagascar Fish-Eagle is estimated at 240 individuals (BirdLife International. 2020) and the population trend is decreasing. Its distribution area is limited to the West coast of Madagascar, it is one of the most threatened species of raptors on the planet, in the 70s only 10 breeding pairs were known but they were estimated between 45 and 50 pairs but in 2010 it was estimated its size at 120 pairs (Ferguson-Lees, Christie, 2001), this population increase is possibly due to better prospecting and not to a population increase. A population density of 1 couple is estimated every 48 kilometers (Kemp, Kirwan, and Christie, 2020). The causes of their regression are uncertain, but direct persecution, overfishing and habitat destruction are believed to be their main problems. This monotypic and monogamous species, gets to lay 2 eggs, but the productivity is very low estimated at 0.15 chickens / territory. Its population trend coupled with low productivity do not give great hope and if it continues its situation will worsen in the coming years, a Conservation Program led by The Peregrine Fund is currently being implemented.

The global population size of Pallas’s Fish-Eagle is estimated between 1000 and 2499 individuals (BirdLife International. 2018) and the population trend is decreasing; until 2016 it was listed as Vulnerable. Currently in some regions it is critically endangered. Its range of reproduction extends as sedentary in Nepal, Bangladesh; Bhutan; South China; India; Myanmar, Pakistan and eastern Tajikistan, It is present as a player in central and northern China, Mongolia, Russia; Uzbekistan. It is a wintering species in Afghanistan; Kyrgyzstan; Turkmenistan, as a winter, can occasionally be seen in Cambodia; Iraq; Israel; Oman; Saudi Arabia and the United Arab Emirates. Their situation in Kazakhstan is currently unknown (Collar, et al., 2001). This species has suffered a sharp decline during the 20th century. Most breeding pairs are believed to be found in China and on the Indian subcontinent; populations in Bhutan, Bangladesh are very small (Spierenburg, 2005); a few couples survive in Mongolia and it is also believed that it was never abundant (Gilbert, & Gombobataar, 2009). In Thailand and Iran it is believed to have become extinct as a breeder and wintering individuals can also be seen (BirdLife International. 2018).

In wide areas of India and much of Pakistan it is considered extinct. In several visits to the wetlands and rivers of Rajasthan between 2004 and 2016, no adult specimens were observed, only immature (Sánchez, unpublished 2016). Among the main causes of this decline are the loss and degradation of habitats, human disturbances, the cutting of large trees in wetlands that served as supports for nests and as innkeepers, the draining of wetlands for agriculture, sedimentation as a consequence of deforestation and the proliferation of exotic species such as water hyacinth in India are among its main threats. In recent years, some local conservation initiatives have been successful (Sourav, Ahmed, & Thompson, 2011). Pallas’s Fish-Eagle is a monotypic and monogamous species, it uses large trees as a nesting support, although we have verified that it can also breed medium-sized trees on the banks of rivers in areas where there are large trees on nearby slopes (Sánchez, unpublished 2016); its nesting in rocks or in the ground has not been described as it happens with other species of its genus. In 2004 and 2012 we located at least one pair in a section of 16 kilometers in the Rio Kosi (India). In 2012 we located 1 nest with 2 chickens (Sánchez, unpublished 2016), the size of the spawning described for this species was between 1 and 3 eggs (Collar, et al., 2001). Reproductive success is believed to be reduced by contamination of wetlands by pesticides and this affected the thickness of the eggshells, this has been described in other species of its genus (Ferguson-Lees and Christie, 2001; Olsen, Fuller and Marples, 1993; Nisbet, 1989a).

The size of the global population of Sanford’s Sea-Eagle is estimated between 250 and 999 individuals (BirdLife International. 2016) and the population trend is decreasing. Its range of distribution is limited to Papua New Guinea and the Solomon Islands. As with the other endemic species the Madagascar Fish-Eagle, their populations should never have been similar to those of the other continental species. Although this species is currently listed as Vulnerable, it is possible that its current state is that of endangered (EN), it is believed that its populations are fragmented although being in a small region all populations are connected by immature individuals This has been described for other threatened and endemic species of the Aquila genus (Ortega, et al., 2009). Population has declined on several large islands in the Solomon Archipelago (Ferguson-Lees, & Christie 2001) as has occurred on the islands of Guadalcanal and Malaitapero. It was considered common on other islands (Gibbs, 1996) such as Choiseul, New Georgia, and Tres Hermanas and even abundant on some islets. Among the causes of its decline, the main ones are believed to be direct persecution and deforestation. The direct persecution, includes from hunting to eat it, sport hunting and hunting to protect domestic species, that the North is considered a competitor with the human of the Common spotted cuscus (Phalanger maculatus), a marsupial that is food Favorite of the local population. As with other species of its genus, their productivity is believed to have been affected by contamination of the wetlands by pesticides and this affected the thickness of the eggshells (Ferguson-Lees and Christie, 2001; Olsen, Fuller and Marples, 1993; Nisbet, 1989a). It is a monotypic and monogamous species, on its reproductive biology there are many unknown aspects, the size of its clutch is unknown and even the available information on the location is scarce, a nest was photographed on one occasion in the interior of the island of Guadalcanal, I was in a big dry tree and had a chicken about to fly (Petersson,  2015), it has been seen in inland areas of the islands up to 1500 m.

The global population size of Steller’s Sea-Eagle is estimated to be between 3600 and 3800 individuals (BirdLife International. 2016) and the population trend is decreasing. Its range of distribution is limited to Russia in the coastal regions along the W Bering Sea, South Paul Bay (Koryakland) and around the Okhotsk Sea; and is a visitor during the winter in China; Japan (Hokkaido and N Honshu); North Korea and South Korea, it is accidental in USA. The largest number of breeding pairs are found in Kamchatka, Amur and Sakhalin (Masterov, 2002), it is considered extinct as a breeder in the Korean peninsula (Ferguson-Lees, & Christie 2001). Between 1991 and 2009 in the river populations of the Magadan region (Russia) productivity decreased, while the coastal populations recovered in the same period (Potapov, et al. 2010) suggest that the river populations are sinks while the coastal they are considered source populations. The main problems that put this species at risk are: the large-scale alteration and destruction of ancient forests and their habitat due to the development of hydroelectric power projects, large-scale coastal development proposals for the petrochemical industry; lead poisoning by ingesting lead from ammunition; industrial pollution of rivers and direct persecution. It is a monotypic and monogamous species, they build large nests on treetops, on cliffs and even on the ground (Ferguson-Lees, &. Christie, 2001) the laying is 1 – 3 eggs. 

The global population size of African Fish-Eagle is unknown (BirdLife International. 2016) and its population trend remains stable. Its range of distribution extends through Angola; Benin; Botswana; Burkina Faso; Burundi; Cameron; Central African Republic; Chad; Congo; Democratic Republic of Congo; Côte d’Ivoire; Equatorial Guinea; Eritrea; Eswatini; Ethiopia; Gabon; Gambia; Ghana; Guinea; Guinea-Bissau; Kenya; Liberia; Malawi; Mali; Mauritania; Mozambique; Namibia; Niger; Nigeria; Rwanda; Senegal; Sierra Leone; Somalia; South Africa; Sudan; South Sudan; Tanzania, Togo; Uganda; Zambia and Zimbabwe. Among the threats is human persecution, in some regions contamination by organochlorine pesticides that cause thinning of the eggshells. Habitat destruction does not seem to pose a conservation problem, in some regions the threat of Accumulation of organochlorine pesticides in water bodies and, therefore, in their fish prey, could lead to thinning of the eggshell in South Africa and Zimbabwe (Ferguson-Lees and Christie, 2001) although it does not appear to affect the whole of population, this could also be happening in Kenya, for example in Lake Naivasha, on its shores a high number of greenhouses for mass production of roses are concentrated, this industry is known for the high use of chemical products that they use for its cultivation . Their populations are sedentary. It is a monotypic and monogamous species, its density is broadly unknown, in Kruguer National Park (Sánchez, unpublished 2016) it is a regular species but we did not find nesting areas, rather isolated nests along rivers and in the small lakes. While in Kenya if we found areas with high densities of pairs in Lake Naivasha we found 6 breeding pairs in 8 square kilometers, all of them had their nests on trees (Sánchez, unpublished 2016). This is the most productive species of its genus, the laying size is 1 to 4 eggs (Mundy, Couto, 2000).   

The global population size of White-bellied Sea-Eagle is estimated between 670-6700 individuals (BirdLife International. 2016) and its population trend is downward. Its range of distribution extends through Australia; Bangladesh; Brunei; Cambodia; China; Hong Kong; India; Indonesia; Lao; Malaysia; Myanmar; Papua New Guinea; Philippines; Singapore; Sri Lanka; Thailand and Vietnam. The causes that are causing the population decline are not described, this decline is felt in some areas south of the Australian continent, the causes are believed to be the destruction of habitat and the alteration of breeding sites, their populations are also declining in Thailand . In Australia, a reduction in the eggshell was verified by the use of DDT (Olsen, Fuller and Marples, 1993) Their populations are sedentary and it is a monotypic and monogamous species, regarding its densities and nesting distances, it is generally considered a solitary species, on the Island of Tasmania we found breeding pairs along the coast, but the density seemed rather low (Sánchez, unpublished 2016), however in small islands high densities have been found, 18 active nests and 7 abandoned on a small island of 4.2 square kilometers in India (Debus, et al., 2020). In Australia in 2004 in a small stretch of Rio of 0.5 square km in Kakadu National Park we located 3 occupied nests, all were on trees an average of 633 meters distance between each nest (Sánchez, unpublished 2016). In this species the first reproduction is late, with 5 years and the laying size is 2 to 3 eggs (Debus, et al., 2020).

The size of the global population of White-tailed Eagle is estimated between 20,000-49,999 individuals (BirdLife International. 2016) and its population trend is increasing. Its range of distribution is wide and it is perhaps the most widespread species it has been cited as sedentary in Afghanistan, Albania Armenia, Austria, Azerbaijan, Belarus, Bulgaria, China, Croatia, Czech Republic, Denmark (including Greenland), Estonia, Finland, Georgia, Germany, Greece, Hungary, Iceland, Iran, Japan, Latvia, Lithuania, Montenegro, North Macedonia, Norway, Poland, Romania, Russia (European Russia, Central Asian Russia), Serbia, Slovakia, Slovenia, Sweden, Turkey, Ukraine. As a summer breeder Kazakhstan Mongolia; Russia, East Asia) and Turkmenistan. Greenhouse in France, India, Irak, Israel, North and South Korea, Kyrgyzstan, Nepal, the Netherlands, Pakistan, Switzerland, Syria, Taiwan, Uzbekistan and Bosnia and Herzegovina. Reintroduced in the United Kingdom it is considered extinct in Algeria and Portugal. It is an accidental wintering species in Bangladesh, Italy, Lebanon, Palestine, Saudi Arabia, Spain, the United States, Thailand, Belgium, Bhutan, Cyprus, Egypt, Ireland, Luxembourg, Malta, Myanmar, Spain, Svalbard and Jan Mayen, Tunisia, Faroe Islands ; Tajikistan. Its southern populations are sedentary and the northern populations are migratory, it is a monotypic and monogamous species, over its densities and nesting distances. Until 2004 it was listed as Near Threatened (NT). The species began to recover from the 90s of the last century, where it began to colonize large areas, for example n Lithuania, it went from 0 to 120 pairs in 26 years (Treinys, 2016), in the old URRS the population was I estimate a minimum of 7,000 breeding pairs and in Europe in 2015 it was estimated at 12,500 pairs (BirdLife International. 2015). The main causes of the historical decline were direct persecution, the use of poisoned baits and habitat destruction, especially drainage and forestry, contamination with organochlorine pesticides and heavy metals, particularly in the Baltic, caused a significant reduction in success. Reproductive as a consequence of the thinning of the eggshells. Lead poisoning is a serious problem in Germany (Nadjafzadeh, Hofer, H. and Krone, 2013), the consumption of wild mammal carcasses with lead fragments as a result of hunting, was the cause of recurrent poisonings. In Norway, a decrease in productivity was found in an area close to a Wind Farm, the mortality of specimens due to collision with the blades was the cause (Dahl, et al., 2012).

On their reproductive density, there are works at the local level, in a region of European Russia, between 260 and 270 breeding pairs were registered and only in one locality around the banks of the Rybinsk reservoir, between 35 and 40 pairs live (Babushkin, & Kuznetsov, 2013). Also in Russia, in the Samara district on a section of the Volga River, a density of 1.59 pairs per 10 kilometers was estimated, between 110 and 140 pairs were controlled (Karyakin & Pazhenkov, 2008). In Romania in the Danube Delta it is a common species, in a section of 15 Kilometers by the river and in its arms, we found 5 breeding pairs and 3 occupied nests, all the nests were in large poplars and at a distance of between 3 and 5 kilometers (Sánchez, unpublished 2016). Breeds in large nests on trees and cliffs, the laying size is up to 3 eggs (Maurer, et al., 2010). In Europe several Reintroduction projects were successfully implemented, for example the one in Scotland where they started in 1985 and for By 2005–2010, the population was between 37–44 pairs (Musgrove, 2013).

The global population size of Bald Eagle is unknown (BirdLife International. 2016) but its population trend is increasing, although everything indicates that the current population represents a small part of its historical population (Robards, & King. 1966). Its distribution range is limited to North America, it is present in Canada, USA and northern Mexico. In the 80s the population was estimated at 80,000 birds (Stalmaster, 1987), in the late 90s the population was estimated at more than 100,000 birds (Buehler, 2020), being a very abundant species in Alaska (USA) and in British Columbia in Canada. This species apart from being the most abundant is the best known, on its threats, dozens of investigations have been made in different areas of its range. Since human persecution has been a major cause in many raptors, it was initially persecuted by farmers because it was believed to be a threat to their livestock, until 1984 Shooting, cheating, and poisoning caused 38% of known mortality (Wood, Buehler & Byrd. 1990); Populations in Alaska were persecuted for considering it a competition for salmon fishing, between 1917 and 1952 they paid more than 128,000 rewards for catching them (Robards, & King. 1966). In 1970 in Wyoming, as a result of an incident reported on a ranch, more than 770 specimens were killed and each specimen was rewarded with $25 (Laycock, 1973). Death from poisoning from a wide variety of sources accounted for 16% of all necropsied eagle deaths since 1963 (Franson, Sileo & Thomas. 1995c). The thinning of eggshells with DDT also posed a problem for productivity (Nisbet, 1989a). The loss of nesting sites and habitat degradation on the coast and the loss of food habitat associated with human development is the most important cause of habitat loss (Fraser, et al., 1996), on the current impact of gold mining in the rivers of Alaska there are no references.

For the recovery of this species, the protection measures adopted have been key, as a first measure their legal protection and protection strategies such as the creation of buffer zones where certain uses were limited (Mathisen, 1977), this measure has also been applied with With good results with other endangered species in Europe (González, et al., 2006), measures such as fostering or hacking were implemented in areas where the breeding population had decreased significantly, such as in New York and Tennessee (Hatcher, 1991). The implementation of this set of measures was of vital importance for the recovery and colonization of large areas where the species was considered locally as endangered and had even disappeared, it is believed that, with exceptions, the species stopped being persecuted and formed a conservation consciousness from 1970 (Fraser, 1985). 

If we analyze the conservation problems of the species of these genera broadly, we can reach the following conclusions: of the ten great conservation problems proposed by IUCN, the most important is pollution, pesticide and organochlorine contamination, especially the DDT was a major problem that had negative consequences for the producer, which affected 100.0% of the species, followed by the use of biological resources, over-fishing and competition with humans for trophic resources, affecting 62.5 % of species. Migratory species tend to concentrate in large groups in wetlands during the winter, the protection of these places is key to their conservation. The problems derived from agriculture and aquaculture affect 50.0% of the species Table 1 (downloadable PDF).

Another important aspect regarding conservation status is correlation with GDP, poverty level and conservation seem incompatible, the two species that show a worse conservation status globally are found in countries with low GDP and with high numbers of poverty, for example Madagascar, which has 70.7% of the poor. This contrasts with the species that have a better conservation status than most of its personnel are in countries with a high GDP and with more acceptable levels of poverty where it is easier and more effective to invest efforts and funds for the recovery of species and Environmental protection standards are higher and with more guarantee systems.

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Dieta de grandes águilas; ¿Influye la densidad de Lagomorfos en su demografia?

Sin duda, Cuando los lagomorfos están presentes tienen un importante papel en la dieta de las grandes águilas. Mientras en los continentes donde se introdujeron se consideran plaga y las favorecen positivamente, donde son autóctonos las poblaciones decrecen y el impacto sobre las grandes águilas es negativo, hasta el punto que una especie estuvo a punto de extinguirse.  Analizaremos el impacto en la dieta de los lagomorfos, en tres especies de distintos continentes, el águila imperial ibérica, el águila audaz y el águila mora.

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LOS LAGOMORFOS Y LA INTRODUCCIONES

La introducción de especies exóticas fue una practica común durante mucho tiempo. Sin embargo desde finales del siglo XX la introducción de especies foráneas está considerada como una amenaza medioambiental y esta prohibida en muchos países.  Quizás el conejo de campo (Oryctolagus cuniculus) es uno de los casos mas conocidos. Esta originaria de la peninsula ibérica (España y Portugal), fue introducida en la edad media en amplias zonas de Europa, mas tarde fue introducida por los colonos en otros continentes, la mas impactante, la realizada en Australia, en 1859, Thomas Austin propietario de una hacienda de 12.000 ha cerca de Winchelsea, Victoria conocida como Barwon Park, decidió liberar 24 ejemplares reproductores de Conejo de campo, el objetivo de esta liberación era poder cazarlos. En 1991 ya era considerado una plaga y inicio la construcción de la primera maya a prueba de conejos para impedir su expansión y en menos de 50 años la población de este lagomorfo en Australia era superior a los 500 millones de ejemplares.  

En Sudamerica se considera que las primeras reintroduciones se realizaron en 1880 en el lado Argentino del la Isla de Tierra de fuego y en algunas islas del canal de Beagle, posteriormente en 1936 se liberaron ejemplares en el lado chileno de esta isla entonces se desencadeno una explosión demográfica en 1950 la densidad de conejos supero los 30 ejemplares/hectárea y su población en estas islas ocupaba el millón de hectáreas. En el continente la primera liberación se data en 1884,  se libero en una isla de la laguna de Cauquenes, en el centro de Chile. Tras una sequía el nivel de agua descendió y desde entonces la población de este lagomorfo se extendió por chile, en 1950 cruzo los Andes y se expandió hacia Argentina y en 30 años ocupaba una superficie de 50.000 km2. La población de Tierra de fuego, por motivos desconocidos también consiguió atravesar el estrecho de Magallanes y consiguió expandirse por el sur de Argentina, desde el siglo XX está especie se considera plaga en Chile y Argentina.

Conejo de campo (Oryctolagus cuniculu) / Rabbit.
Fotografía/photography: R. Sánchez 2017©

En 1888 también fue introducida en Sudamérica la liebre europea (Lepus europaeus), en una estancia de Argentina se liberaron tres docenas de ejemplares procedentes de Alemania y en 1896 también se introdujeron ejemplares procedentes de Alemania y desde entonces se extendió por gran parte del cono sur, al contrario que el conejo, esta especie no llego a colonizar la Isla de Tierra de Fuego, en 1983 ya estaba presente en todo Uruguay, Paraguay y algunas zonas del sur de Brasil y Bolivia.  En 1990 llego a Perú, cada año se cazan unos 6 millones de ejemplares solamente en Argentina.

La presencia de estos lagomorfos en  Australia y en Sudamérica sin duda han tenido un impacto negativo para algunas especies de pequeños y medianos herbívoros por  competencia por los pastos. Pero no hay ninguna duda que la presencia de estas especies ha favorecido a las poblaciones de ciertas especies de rapaces ya que esto ha supuesto un aumento significativo en la disponibilidad de presas.

Carancho meridional (Caracara plancus)  alimentándose de una liebre en la Patagonia chilena / Southern Caracara feeding on a hare in Chilean Patagonia. 
Fotografia/photografia: R. Sánchez 2016 ©

SU IMPACTO SOBRE LA DIETA DE GRANDES ÁGUILAS

Sobre el impacto de la densidad de lagomorfos sobre las poblaciones de grandes rapaces se han realizado numerosas investigaciones en Europa,  Australia y recientemente en Sudamérica.  En Europa el conejo de campo se considera la presa base del águila imperial ibérica (Aquila adalberti), actualmente catalogada a nivel global como especie vulnerable (BirdLife International, 2017).  Varios trabajos demostraron el importante impacto que tuvo sobre la población de águila imperial ibérica la reducción de la población de conejo de campo en grandes áreas de su rango de distribución como consecuencia de diferentes epizootias. Inicialmente el conejo de campo se redujo drásticamente como consecuencia de la irrupción de la mixomatosis (González, 1991) y posteriormente por las distintas cepas de NHV (Sánchez, et al. 2008 y Sánchez, et. al. 2009) esta reducción en la disponibilidad de presas tuvo graves consecuencias sobre las población de águila imperial ibérica.

Tras la aparición de cada uno de los brotes epidemiológicos, su la productividad inicialmente se vio favorecida, durante el inicio del brote aumento la disponibilidad de presas ya que el elevado número de conejos enfermos o muertos incremento el éxito en la obtención de alimento y por ello aumento la productividad, pero a medio-largo plazo el aumento de mortalidad del conejo provoco una disminución de presas y como consecuencia las tendencias se invirtieron, las consecuencias fueron una reducción significativa de la productividad y un aumento de mortalidad de pollos por cainismo. El tamaño de la puesta de esta especie es de entre 1-4 huevos y el cainismo es facultativo, solo aparece en caso de falta de recursos tróficos. La productividad media descrita para esta especie es de 1,76 pollos/nidos y una tasa de vuelo de 2,07 pollos/nido (Margalida, et al. 2007).  En un trabajo donde se comparo la productividad entre nidos donde el conejo era abundante con nidos donde no lo era,  la tasa de vuelo en los territorios de baja calidad fue de 0,56 pollos/nidos mientras que en los de alta calidad fue de hasta 2,32 pollos/nido (González, et al. 2006).

 Pareja de águila imperial ibérica, la hembra portando un conejo de campo. / Pair of Spanish Imperial Eagle, the female carrying a Rabbit.
Fotografía/Photography: R. Sanchez 2018©

Cuando se redujeron las poblaciones de conejo, además de la reducción de la productividad, se encontraron otras consecuencias que afectaron negativamente a la demografía. La escasez de alimento afecto de manera directa e indirecta a la mortalidad no solo de pollos nidícolas, si no de juveniles y adultos por persecución humana. La perdida de recursos tróficos provoco un doble conflicto con el ser humano, primero como consecuencia del aumento de capturas de animales domésticos, especialmente gallinas o corderos y se genero otro conflicto con el sector cinegético ya que se considero al águila como un competidor y se le responsabilizó de la escasez de presas cinegéticas.  Por ello aumento la mortalidad pro disparo y sobre todo por envenenamiento,  en un estudio sobre su mortalidad realizado entre 1989-2004 en el que abarca el periodo en que apareció el primer brote de NHV del conejo de campo (1989) el veneno fue la segunda causa de mortalidad, afecto al 30,7% de los casos registrados (González, et al. 2007).

A finales de la década de los 80, cuando esta especie contaba con una población de 120 parejas reproductoras  estaba en peligro de extinción (González, et al. 2008) se detecto una alta mortalidad de pollos en nido como consecuencia de un aumento de casos de cainismo como consecuencia de la reducción de recursos tróficos. Para evitar esta importante pérdida de ejemplares y aumentar así la tasa de vuelo y la productividad se implemento un exitoso programa de alimentación suplementaria (González, et al. 2006) que junto con medidas para reducir la mortalidad fueron clave para la recuperación de la especie.

La importancia del conejo de campo en la dieta tiene un importante peso en otra especie del género aquila,  el águila audaz (Aquila audax) una de las dos especies de este género que habitan en Oceanía, son muchos los estudios que se refieren a ello.  Pero en este caso el conejo no era su presa base, es una especie introducida y en gran parte del país se convirtió en su principal presa. Antes de la introducción del conejito se cree que estaba especializada en las caza de Macropus y de reptiles.  Ya a principios de los 90 del siglo pasado ya se confirmo que la introducción del conejo provoco un aumento de la población de esta rapaz (Olsen, & Marples, 1992), tras un trabajo en el que investigaron el impacto del conejo en la evolución de 24 especies de rapaces diurnas y 8 nocturnas durante 3 períodos de tiempo (antes de la reintroducción del conejo, durante el apogeo de la población y descule del control exitoso a gran escala) en especie como el águila chica (Hieraaetus morphnoides) no se registraron cambios significativos en el tamaño de la nidada, sin embargo en otras especies como el águila audaz,  el azor australiano (Accipiter fasciatus) y el milano silbador (Haliastur sphenurus) su productividad disminuyo significativamente en las áreas donde se controlo exitosamente el conejo.  El tamaño de la puesta en  águila audaz es de entre 1 y 4 huevos, el tamaño medio en Victoria es 1,5 huevos/nido (Baker-Gabb 1984) aunque un gran número de puestas es de 2 huevos. En las zonas donde no se controlaron los conejos el número de nidos con 2 huevos fue mayor que en las zonas conde se controlaron (Olsen, & Marples, 1992), estos autores concluyen que la expansión del conejo favoreció claramente a la población de águila audaz.

Águila audaz en vuelo / Wedge-tailed Eagle 

Sobre la importancia del conejo de campo en la dieta son numerosos los trabajos que muestran su importancia (Leopold & Wolfe, 1970, Sharp, et al. 2002; Brooker, et al. 1980, Baker-Gabb 1984 y Debus, et al. 2007), el porcentaje de consumo del conejo vario entre el 46-75%. En 1996 tras una epizootia que redujo notablemente la población de conejos en muchas áreas se comprobó que el águila audaz sustituyo el conejo por diferentes presas autóctonas especialmente reptiles (Sharp, et al. 2002), aunque estos autores no describen si este cambio de dieta tuvo un efecto positivo o negativo sobre la productividad de este águila.  Algunos de estos autores también citan a la Liebre europea en la dieta del águila audaz, pero no alcanza el peso del conejo de campo, en (Debus, et al. 2007) el porcentaje de conejo en la dieta fue del 56% mientras que el de la liebre fue del 8%.

En el continente australiano se conoce que el efecto de la superpoblación de conejos fue clave para el aumento de las especies que adaptaron su dieta es esta nueva presa, como le ocurrió al águila audaz, en la primera década del siglo XXI se observo un disminución poblacional del águila chica, ante está preocupación se planteó si el águila audaz podía estar implicada en esta disminución, se realizó un trabajo para comprobar esta hipótesis (Olsen, et al. 2010), estos autores compararon la dieta de ambas especies para comprobar el grado de solapamiento, el águila chica consume un mayor número de especies de aves y evita el consumo de Macropodidae, estos últimos son muy consumidos por el águila audaz. En cuanto al consumo de conejos ambas especies los consumen pero para el  águila chica con menor frecuencia que el águila audaz, este trabajo concluyo que no había solapamiento en la dieta, que cada especie tenía su propio nicho y por lo tanto el águila audaz no estaba detrás de esa disminución. Tampoco hay referencias para que apoyasen que fuese un problema de predicción del águila chica, esta especie no está citada en la dieta del águila audaz.

En Australia se ha comprobado que el conejo de campo ha sido determinante para la expansión del águila audaz, pero como ocurre con el águila imperial ibérica, su disponibilidad condiciona la productividad.  Sin embargo las consecuencias de la ausencia de conejo para el águila audaz no son las mismas, ya que es un generalista y dispone de presas naturales alternativas.  Aunque (Olsen, & Marples, 1992) sugieren que generalmente las parejas que basan su dieta en el conejo, tienen una mayor productividad que las que tras su erradicación volvieron a adaptarse a la dieta pre-introducción . Una de las consecuencias de esta introducción parece haber sido el aumento poblacional de esta y otras especies de rapaces. Por lo que la erradicación del conejo haría que las especies beneficiadas volviesen a valores de productividad del periodo per-introducción, e incluso los efectos a medio plazo provocasen una contracción de sus áreas de distribución y que se estime que estas especies inician “un falso” periodo de regresión o situaciones de peligro de extinción a nivel local y realmente en ese escenario podríamos estar ante un reajuste poblacional. 

Recientemente se ha estudiado el si la abundancia de otro lagomorfo exótico puede influir sobre la abundancia de una gran rapaz, esta vez ha sido en Argentina (Ignazi, et al. 2020) estos autores investigaron el impacto de la liebre en la dieta del águila mora (Geranoaetus melanoleucus) a largo plazo y su influencia sobre la evolución poblacional. Para realizar esta investigación midieron la productividad y la dieta en tres periodos, 1991-1992, 2006 y 2011-2012. Entre los resultados que obtuvieron fue que el número de águilas se redujo a la mitad en el área de estudio entre 1992 y 2012. En 1992 el 40% de los ejemplares observados fueron inmaduros, mientras que en 2006 solo lo eran el 27% eran inmaduras, mientras que en 2012 no se observaron inmaduros.  En este mismo periodo estos autores encontraron una tendencia similar en el consumo de liebres. En el periodo 1991-1992 se analizaron 1097 egagrópilas procedentes de 26 territorios y el porcentaje de consumo de liebre fue del 58,29%, en 2006 se analizaron 228 egagrópilas de un total de 12 territorios y el porcentaje de consumo fue del 51,36% y finalmente en 2012 se analizaron 96 egagrópilas  de 9 territorios y el porcentaje de consumo fue del 41,26%. La presencia de liebre en la dieta en los tres periodos se registro en 100% de los territorios estudiados.

Adulto de águila mora (Geranoaetus melanoleucus) en vuelo. Adult Black-chesned buzzard-eagle in flight.
Fotografía / photography: R. Sánchez 2019 ©

Según estos autores la reducción del consumo de liebres entre el 1992 y 2012 corresponde al 29,21%, mientras que la reducción de observaciones de ejemplares inmaduros es significativamente mayor. Por otro lado la densidad de territorios para el primer periodo fue de 1 par/13.2 km2 y para el segundo y tercer periodo el resultado obtenido fue el mismo1 par/15,5 km2.

En cuanto al consumo de conejo de campo en Patagonia, en el primer periodo no se detecto está presa en ninguno de los territorios estudiados, mientras que en 1996 su consumo supuso el 13,21% y esta presa se encontró en el 38% de los territorios estudiados, en el tercer periodo el consumo de conejo aumento hasta el 23,30% y se encontró esta presa en el 22% de los territorios estudiados.

El águila mora tiene un tamaño de puesta de entre 1-3 huevos similar a otras grandes águilas incluidas en este texto.  La productividad descrita para un área del noroeste de Argentina, en total 43 nidos  (Hiraldo, et al. 1995) fue de 1,1 pollo nido/año y la tasa de vuelo para esa misma población fue de 1,8 pollos/nido.  En Ecuador entre 2018-2020 se encontró una productividad 1,25 pollos/nido (n=8) y una tasa de vuelo de 1,42 pollos/nido, en Brasil (Salvador, et al. 2008) hay una referencia de 1 pollo/nido (n=1), pero a nivel área de distribución no hay muchas referencias a la productividad o a la tasa de vuelo.

Si con los resultados obtenidos en la dieta se agrupan las presas por familias, el consumo de leporidae,  en el primer periodo fue del 58.29% en el segundo 64,57% y en el tercero 64,56%. La reducción en el consumo de la liebre en el segundo y tercer periodo fue compensada por el de conejos, en cuanto a la productividad, no debería de haber una reducción ya que son presas de biomasa similar. En el caso del águila imperial ibérica, la disminución del conejo en su dieta tuvo un impacto directo en la productividad (Sánchez, et. al. 2009) cuando no se encontró una presa de sustitución, sin embargo en trabajos posteriores se observo que en los territorios que se compenso la disminución  de consumo de conejo con liebre u otro leporidae, la productividad se mantuvo o se recupero.  

Los autores encontraron que la productividad en el periodo de estudio se mantuvo constante, en el periodo 1991-1992 la productividad fue de 1.1 pollos/nido mientras que en el tercer periodo en 2011 fue del 0,5 pollos/nido y en 2012 fue el más alto de 1,3 pollos/nido, los autores no aportan datos sobre el segundo periodo.  Estos datos refuerzan la hipótesis mantenida en el texto anterior que,  la inclusión del conejo en la dieta ha compensado la reducción del consumo de liebres.

Los autores asumen que la reducción en la presencia de inmaduros está relacionada con la reducción de las poblaciones de liebre, aunque en su discusión no descartan que otros aspectos también hayan influido sobre ello. La reducción de liebres podría haber hecho que los inmaduros se concentren ahora en áreas distintas en las densidades de presas sean más constantes, la densidad de inmaduros podrían haberse producido por un aumento de la mortalidad o incluso apuntan a que la baja productividad obtenida en 2011 pudo ser consecuencia de la erupción del complejo volcánico Puyehue-Cordón Cauye ocurrida ese mismo año.

Si bien como hemos visto en los dos casos anteriores, al águila imperial ibérica y a la águila audaz, la reducción significativa de las poblaciones de lagomorfos tuvieron un impacto negativo e inmediato sobre su productividad y por ende sobre la reducción de la población inmadura, en el caso del águila mora no parece ser la causa de esta, ya que la productividad se mantiene constante y al encontrar los adultos una presa sustitutiva adecuada su grado de tolerancia hacia la población inmadura  no debería de haber variado significativamente.  En cuanto a la hipótesis de la mortalidad propia ser más acertada, en varias especies de rapaces se ha comprobado que algunas causas de mortalidad podrían afectar más a la población inmadura que a la adulta, por ejemplo en el caso de águila imperial ibérica se comprobó que los inmaduros se electrocutaban con mayor frecuencia que los adultos (González, et al. 2007), sin embargo en los territorios donde los lagomorfos no son abundantes, el consumo de carroñas por parte de adultos es mayor; lo mismo podría ocurrir con el águila mora, ya que se desconocen las distintas técnicas y su uso que podría utilizar para alimentarse.  

En cuanto al envenenamiento los inmaduros podían consumir carroña con más frecuencia que los reproductores como ocurre con otras especies de grandes rapaces (Margalida, et al. 2017) en este estudio se comprobó que los inmaduros de águila imperial ibérica se alimentaban de carroña con mayor frecuencia que los adultos, y la abundancia de presas no era el limitante, lo que sugieren que la falta de capacidad de caza obliga a los preadultos a alimentarse de carroñas regularmente y por ello los individuos de esta clase de edad normalmente están más expuestos al  envenenamiento que los reproductores que en zonas de alta densidad de presas se alimentan con mayor frecuencia de presas cazadas por ellos mismos.  Esto mismo podría estar sucediendo en la zona de estudio ya que en Argentina es habitual el uso de veneno en carroñas para erradicar el puma (Puma concolor). 

Citar como / cite as: Sánchez, R. 2020. Dieta de grandes águilas; ¿Influye la densidad de Lagomorfos en su demografía? Eagle News, Ecología y Conservación de las Rapaces entrada 53. / Sánchez, R. Great eagles diet; Does the Lagomorph density influence your demographics? Eagle News, Ecology and Conservation of Raptors post 53.

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Great eagles diet;

Does the Lagomorph density influence your demographics?

Without doubt, when lagomorphs are present they play an important role in the diet of great eagles. While in the continents where they were introduced they are considered a pest and positively favor them, where they are indigenous, populations decrease and the impact on large eagles is negative, to the point that a species was on the verge of extinction. We will analyze the impact on the diet of the lagomorphs, in three species from different continents, Spanish imperial eagle, Wedge-tailed Eagle and black-chested buzzard-eagle.

LAGOMORPHES AND INTRODUCTIONS

The introduction of exotic species was a common practice for a long time. However, since the end of the 20th century, the introduction of foreign species has been considered an environmental threat and is prohibited in many countries. Perhaps the rabbit (Oryctolagus cuniculus) is one of the best known cases. This native of the Iberian peninsula (Spain and Portugal), was introduced in the Middle Ages in large areas of Europe, later it was introduced by settlers on other continents, the most impressive, the one made in Australia, in 1859, Thomas Austin owner from a 12,000 ha farm near Winchelsea, Victoria known as Barwon Park, decided to release 24 Rabbit breeding specimens, the objective of this release was to be able to hunt them. In 1991 it was already considered a plague and the construction of the first rabbit-proof Mayan began to prevent its expansion and in less than 50 years the population of this lagomorph in Australia was over 500 million copies.

In South America it is considered that the first reintroductions were made in 1880 on the Argentine side of the Tierra de Fuego Island and on some islands in the Beagle Channel, later in 1936 specimens were released on the Chilean side of this island, then an explosion was unleashed. demographic in 1950 the density of rabbits exceeded 30 individuals / hectare and its population on these islands occupied one million hectares. The first liberation on the continent dates back to 1884, it was released on an island in the Cauquenes lagoon, in central Chile. After a drought the water level dropped and since then the population of this lagomorph spread through Chile, in 1950 it crossed the Andes and expanded into Argentina and in 30 years it occupied an area of ​​50,000 km2. The population of Tierra de Fuego, for unknown reasons also managed to cross the Strait of Magellan and managed to expand through southern Argentina, since the 20th century this species is considered a pest in Chile and Argentina.

In 1888 the European hare (Lepus europaeus) was also introduced in South America, in a ranch in  Argentina three dozen specimens from Germany were released and in 1896 specimens from Germany were also introduced and since then it has spread throughout much of the southern cone , unlike the rabbit, this species did not come to colonize the Island of Tierra de Fuego, in 1983 it was already present throughout Uruguay, Paraguay and some areas of southern Brazil and Bolivia. In 1990 I arrive in Peru, each year about 6 million specimens are hunted in Argentina alone.

The presence of these lagomorphs in Australia and South America has undoubtedly had a negative impact on some species of small and medium herbivores due to competition by pastures. But there is no doubt that the presence of these species has favored populations of certain species of raptors since this has led to a significant increase in the availability of prey.

ITS IMPACT ON THE DIET OF GREAT EAGLES

Numerous investigations have been carried out on the impact of lagomorph density on populations of large birds of prey in Europe, Australia and recently in South America. In Europe, the rabbit is considered the base prey of the Imperial Spanish Eagle (Aquila adalberti), currently globally listed as a vulnerable species (BirdLife International, 2017). Several works demonstrated the important impact that the reduction of the rabbit population in large areas of its distribution range had on the Imperial Spanish Eagle population as a consequence of different epizootics. Initially the rabbit was drastically reduced as a consequence of the outbreak of myxomatosis (González, 1991) and later by the different strains of NHV (Sánchez, et al. 2008 and Sánchez, et. al. 2009) this reduction in the availability of prey it had serious consequences on the populations of Imperial Spanish Eagle.

After the appearance of each of the epidemiological outbreaks, its productivity was initially favored, during the start of the outbreak the availability of prey increased since the high number of sick or dead rabbits increased the success in obtaining food and therefore productivity increased, but in the medium-long term the increase in rabbit mortality caused a decrease in prey and as a consequence the trends were reversed, the consequences were a significant reduction in productivity and an increase in chicken mortality from cainism. The laying size of this species is between 1-4 eggs and cainism is optional, it only appears in case of lack of trophic resources. The average productivity described for this species is 1.76 chickens / nests and a flight rate of 2.07 chickens / nest (Margalida, et al. 2007). In a study comparing productivity between nests where the rabbit was abundant with nests where it was not, the flight rate in low quality territories was 0.56 chickens / nests, while in high quality territories it was up to 2.32 chickens / nest (González, et al. 2006).

When rabbit populations were reduced, in addition to reduced productivity, other consequences were found that negatively affected demographics. The food shortage directly and indirectly affected the mortality not only of nest chickens, but also of juveniles and adults due to human persecution. The loss of trophic resources caused a double conflict with humans, first as a consequence of the increase in catches of domestic animals, especially chickens or lambs, and another conflict was generated with the hunting sector, since the eagle was considered a competitor and was blamed the shortage of hunting dams. That is why the mortality caused by gunshot and especially by poisoning increased, in a study on its mortality carried out between 1989-2004, which includes the period in which the first outbreak of rabbit NHV appeared (1989), the poison was the second cause of mortality, affecting 30.7% of the registered cases (González, et al. 2007).

In the late 1980s, when this species had a population of 120 breeding pairs, it was in danger of extinction (González, et al. 2008), a high mortality of nest chickens was detected as a consequence of an increase in cases of cainismo as a consequence of the reduction of trophic resources. To avoid this important loss of specimens and thus increase the flight rate and productivity, a successful supplementary feeding program was implemented (González, et al. 2006) which, together with measures to reduce mortality, were key to the recovery of the species.

The importance of the rabbit in the diet has an important weight in another species of the genus aquila, the Wedge-tailed Eagle (Aquila audax) one of the two species of this genus that inhabit Oceania, there are many studies that refer to it. But in this case the rabbit was not its base prey, it is an introduced species and in much of the country it became its main prey. Before the introduction of the bunny, it is believed to have specialized in hunting Macropus and reptiles. Already in the early 90’s of the last century it was already confirmed that the introduction of the rabbit caused an increase in the population of this raptor (Olsen, & Marples, 1992), after a study in which they investigated the impact of the rabbit on the evolution of 24 species of diurnal and 8 nocturnal birds of prey for 3 time periods (before the reintroduction of the rabbit, during the height of the population and the discovery of successful control on a large scale) in species such as the Little Eagle (Hieraaetus morphnoides) no changes were recorded significant in clutch size, however in other species such as the Wedge-tailed Eagle, the Brown Goshawk (Accipiter fasciatus) and the Whistling Kite (Haliastur sphenurus) their productivity decreased significantly in the areas where the rabbit was successfully controlled. The size of the laying in Wedge-tailed Eaglees is between 1 and 4 eggs, the average size in Victoria is 1.5 eggs / nest (Baker-Gabb 1984) although a large number of laying is 2 eggs. In areas where rabbits were not controlled, the number of nests with 2 eggs was greater than in areas where they were controlled (Olsen, & Marples, 1992), these authors conclude that the expansion of the rabbit clearly favored the population of  Wedge-tailed Eagle.

On the importance of the rabbit in the diet, there are numerous works that show its importance (Leopold & Wolfe, 1970, Sharp, et al. 2002; Brooker, et al. 1980, Baker-Gabb 1984 and Debus, et al. 2007), The percentage of rabbit consumption varied between 46-75%. In 1996, after an epizootic that significantly reduced the rabbit population in many areas, it was found that the Wedge-tailed Eagle replaced the rabbit with different autochthonous prey, especially reptiles (Sharp, et al. 2002), although these authors do not describe whether this change in Diet had a positive or negative effect on the productivity of this eagle. Some of these authors also cite the European Hare in the diet of the Wedge-tailed Eagle, but it does not reach the weight of the rabbit, in (Debus, et al. 2007) the percentage of rabbit in the diet was 56% while the of the hare was 8%.

In the Australian continent it is known that the effect of the overpopulation of rabbits was key to the increase of the species that adapted their diet in this new prey, as happened to the Wedge-tailed Eagle, in the first decade of the 21st century a population decrease of the Little Eagle, given this concern, it was raised whether the bold eagle could be involved in this decrease, a study was carried out to verify this hypothesis (Olsen, et al. 2010), these authors compared the diet of both species to verify the degree of overlap, the Little Eagle consumes a greater number of bird species and avoids the consumption of Macropodidae, the latter are highly consumed by the Wedge-tailed Eagle. As for the consumption of rabbits, both species consume them but for the Little Eagle less frequently than the Wedge-tailed Eagle, this work concluded that there was no overlap in the diet, that each species had its own niche and therefore the Wedge- Tailed Eagle was not behind that decline. There are also no references to support that it was a prediction problem of the Little Eagle, this species is not mentioned in the diet of the Wedge-tailed Eagle.

In Australia, it has been proven that the rabbit has been a determining factor in the expansion of the bold eagle, but as with the Spanish Imperial Eagle, its availability determines productivity. However, the consequences of the absence of rabbit for the Wedge-tailed Eagle are not the same, since it is a generalist and has alternative natural prey. Although (Olsen, & Marples, 1992) suggest that generally couples that base their diet on the rabbit, have a higher productivity than those that after their eradication returned to adapt to the pre-introduction diet. One of the consequences of this introduction seems to have been the population increase of this and other species of raptors. So the eradication of the rabbit would make the benefited species return to productivity values ​​of the pre-introduction period, and even the medium-term effects cause a contraction of their distribution areas and it is estimated that these species initiate “a false” regression period or situations of danger of extinction at the local level and really in this scenario we could be facing a population readjustment.

Recently, it has been studied whether the abundance of another exotic lagomorph can influence the abundance of a large raptor, this time it was in Argentina (Ignazi, et al. 2020), these authors investigated the impact of the hare on the diet of the Long-term black- chested buzzard-eagle (Geranoaetus melanoleucus) and its influence on population evolution. To carry out this research, they measured productivity and diet in three periods, 1991-1992, 2006 and 2011-2012. Among the results they obtained was that the number of eagles was halved in the study area between 1992 and 2012. In 1992 40% of the specimens observed were immature, while in 2006 only 27% were immature , while in 2012 no immature were observed. In this same period these authors found a similar trend in the consumption of hares. In the 1991-1992 period, 1097 pellets from 26 territories were analyzed and the hare consumption percentage was 58.29%, in 2006, 228 pellets from a total of 12 territories were analyzed and the consumption percentage was 51.36 % and finally in 2012 96 pellets from 9 territories were analyzed and the consumption percentage was 41.26%. The presence of hare in the diet in the three periods was recorded in 100% of the territories studied.

According to these authors, the reduction in the consumption of hares between 1992 and 2012 corresponds to 29.21%, while the reduction in observations of immature specimens is significantly greater. On the other hand, the density of territories for the first period was 1 pair / 13.2 km2 and for the second and third period the result obtained was the same 1 pair / 15.5 km2.

Regarding the consumption of field rabbit in Patagonia, in the first period it was not detected that it was prey in any of the territories studied, while in 1996 its consumption was 13.21% and this prey was found in 38% of the In the territories studied, in the third period rabbit consumption increased to 23.30% and this prey was found in 22% of the territories studied.

The black-chested buzzard-eagle have a laying size of between 1-3 eggs similar to other great eagles included in this text. The productivity described for an area of northwestern Argentina, in total 43 nests (Hiraldo, et al. 1995) was 1.1 chicken nest / year and the flight rate for that same population was 1.8 chickens / nest. In Ecuador between 2018-2020 a productivity of 1.25 chickens / nest (n = 8) and a flight rate of 1.42 chickens / nest were found, in Brazil (Salvador, et al. 2008) there is a reference of 1 chicken / nest (n = 1), but at range level there are not many references to productivity or flight rate.

If with the results obtained in the diet the prey is grouped by families, the consumption of leporidae, in the first period was 58.29% in the second 64.57% and in the third 64.56%. The reduction in the consumption of the hare in the second and third period was offset by that of rabbits, in terms of productivity, there should not be a reduction since they are similar biomass prey. In the case of the Spanish Imperial Eagle, the decrease in the rabbit’s diet had a direct impact on productivity (Sánchez, et. al. 2009) when a replacement prey was not found, however in later works it was observed that in the territories that the decrease in rabbit consumption was compensated with hare or other leporidae, productivity was maintained or recovered.

The authors found that productivity in the study period remained constant, in the period 1991-1992 productivity was 1.1 chickens / nest while in the third period in 2011 it was 0.5 chickens / nest and in 2012 it was the higher than 1.3 chickens / nest, the authors do not provide data on the second period. These data reinforce the hypothesis maintained in the previous text that the inclusion of the rabbit in the diet has compensated for the reduction in the consumption of hares.

The authors assume that the reduction in the presence of immature is related to the reduction of hare populations, although in their discussion they do not rule out that other aspects have also influenced it. The reduction of hares could have made the immature now concentrate in different areas in the prey densities are more constant, the immature density could have been caused by an increase in mortality or even suggest that the low productivity obtained in 2011 could be a consequence of the eruption of the Puyehue-Cordón Cauye volcanic complex that same year.

Although as we have seen in the two previous cases, the Spanish Imperial Eagle and the Wedge-tailed Eagle, the significant reduction in lagomorph populations had an immediate and negative impact on their productivity and therefore on the reduction of the immature population, In the case of the black-chested buzzard-eagle it does not seem to be the cause of this, since productivity remains constant and when the adults find an adequate substitute prey, their degree of tolerance towards the immature population should not have varied significantly. Regarding the hypothesis of proper mortality being more accurate, in several species of raptors it has been proven that some causes of mortality could affect more the immature population than the adult, for example in the case of Spanish Imperial Eagle it was found that the immature were electrocuted more frequently than the adults (González, et al. 2007), however in the territories where lagomorphs are not abundant, the consumption of carrion by adults is higher; the same could happen with the blackberry eagle, since the different techniques and their use that could be used to feed are unknown.

Regarding poisoning, the immature could consume carrion more frequently than the broods, as occurs with other species of large birds of prey (Margalida, et al. 2017). In this study, it was found that the immature of Spanish Imperial Eagle fed on carrion more frequently. that adults, and the abundance of prey was not the limiting factor, suggesting that lack of hunting capacity forces pre-adults to feed on scavengers regularly and therefore individuals of this age class are usually more exposed to poisoning than the broodstock that in areas of high prey density feed more frequently on prey hunted by themselves. The same could be happening in the study area since in Argentina it is common to use venom in carrion to eradicate Cougar (Puma concolor).

Estado de conservación global de las especies del género spizaetus

Todas las especies de este genero restringen su área de distribución a la región neotropical, y su área de distribución a los bosque húmedos. La fuerte intervención humana y la destrucción de su habitat pueden amenazar a medio plazo a la mayoría de poblaciones de estas especies, su conservación es un reto para todos los gobiernos de los países que están presentes.

Text in English after Spanish

Actualmente en el género spizaetus hay cuatro especies, Águila-azor blanquinegra (Spizaetus melanoleucus) y el Águila andina (Spizaetus isidori) son monotipicas, mientras que Águila-azor negra (Spizaetus tyrannus) tiene dos subespecies S. t. tyrannus  y S. t. serus y Águila-azor galana (Spizaetus ornatus) también tiene dos subespecies S. o. ornatus y S. o. vicarius. Los estudios de ADN indican que Águila-azor negra ocupa una posición basal dentro de este género (Haring, et al 2007). Anteriormente, el género Spizaetus estaba formado por 12 especies y tenía una distribución plantropical e incluía especies americanas, africanas, asiáticas y en oceania. Entre las americanas se encontraban Águila-azor galana (Spizaetus ornatus), Águila-azor blanquinegra (Spizaetus melanoleucus) y Águila-azor negra (Spizaetus tyrannus), en águila africana (Spizaetus africanus) y en el sureste asiático y oceania el águila-azor de célebes (Spizaetus lanceolatus), águila-azor de pinsker (Spizaetus pinskeri), águila-azor filipina (Spizaetus philippensis) , águila-azor variable (Spizaetus cirrhatus), Águila-azor montañesa (Spizaetus nipalensis), Águila-azor indonesia (Spizaetus alboniger) águila de Java (Spizaetus bartelsi) y águila-azor de Wallace (Spizaetus nanus).  Mientras que el Águila andina, anteriormente pertenecía al genero Oroaetus (Haring, et al 2007) y entonces se le denominaba como (Oroaetus isidori). A partir del 2007 este genero se quedo con las 4 especies actuales, para las especies del sureste asiático y oceania se incluyeron en el género Nisaetus y la especie africana se incluyo en el genero Aquila

Águila-azor galana (Spizaetus ornatus) adulto, en su posadero al amanecer, Brasil. Foto: Ruben Ramos Blanco©
Ornate Hawk-Eagle (Spizaetus ornatus) adult, in his perching at dawn, Brazil. Photo: Ruben Ramos Blanco ©

Todas las especies de este género, tienen su rango de distribución dentro la bioregión neotropical.  Ocupan habitats exclusivamente forestales, desde las cotas más bajas en la selva del amazonas hasta los bosques húmedos de las laderas de los andes y la especie registrada a una mayor altitud es el  águila andina que ha sido citada a 3.800 m en Ecuador (Solano-Ugalde, A. & Real-Jibaja, G.J. 2010).  Las cuatro especies construyen nidos con ramas en grandes árboles. Como ocurre con muchas especies que habitan en el bosque húmedo hay grandes vacíos de conocimiento sobre su biología reproductiva y sobre el tamaño de su población, apenas hay registros sobre nidos ocupados y quizás la especie más conocida en este aspecto es el Águila andina.  El tamaño de la puesta en Águila andina, y Águila-azor galana es de 1 huevo y por ello su productividad rara vez llega a 1 pollo, pareja/año, mientras que en Águila-azor negra hay un registro en Panama de un nido con dos pollos y para  Águila-azor blanquinegra apenas hay registros de nidificación y se ha descrito una puesta de 2 huevos por lo que estas dos especies superarían la productividad de 1 pollo pareja/año. 

El periodo de reproducción de las especies de este genero varia regionalmente, y los polluelos una vez que abandonan los nidos tienen largos periodos de dependencia. Ninguna de estas especies cría anualmente, algunos autores describen que Águila-azor negra cría cada 3 años (Rangel-Salazar, J. L. and P. L. Enriquez-Rocha, 1993). Águila-azor  galana se reproduce cada dos  o tres años (Whitacre, et al 2012), Águila andina y en Águila-azor blanquinegra Eagle no esta descrito cada cuanto tiempo se reproduce pero es posible que se reproduzcan como las otras dos especie de su género.

Las especies del género spizaetus son rapaces de mediano tamaño, la más pequeña es la Águila-azor blanquinegra de entre 51-61 centímetros, un peso de entre 750-780 gr. y una envergadura de entre 110 y 135 cm y la especie más grande Águila andina con una longitud de entre 60 y 80 cm. Y una envergadura de entre 144-166 cm. En medio están las otras dos especies, Águila-azor galana con una longitud de 58 a 67 cm., los machos con un peso de entre 906-1132 gr., las hembras de entre 1200 y 1738 gr. y una envergadura de entre 105 y 120 cm. Finalmente el Águila-azor negra con una longitud de 58-71 cm, el peso del macho oscila entre 875 y 955 gr. y el de la hembra entre 1090 y 1150 gr. con una envergadura de entre 115 y 148 cm.  Las cuatro especies tienen emplumados los tarsometatarsus está completamente emplumado hasta los dedos y todas tienen una cresta occipital . Todas las especies tienen el iris con tonos amarillos brillantes, excepto excepto Águila andina, que lo tienen castaño, en diferentes tonos.  En cuanto al color de los plumajes las cuatro especies son diferentes y muy contrastados entre ellas y no presentan dimorfismo sexual. En todas las especies los ejemplares no adultos, presentan diferencias con los adultos.

Habitat de Águila andina en Ecuador, bosque secundario. Fotografía: R. Sánchez 2019©
Habitat of the Black-and-chestnut Eagle in Ecuador, secondary forest. Photography: R. Sánchez 2019 ©

En cuanto a su estado de conservación, Águila-azor negra y Águila-azor blanquinegra (Birdlife internacional, 2016) están catalogadas como especies de preocupación menor (LC). El tamaño de la población de Águila-azor negra a nivel global se desconoce, aunque se estima que su tendencia poblacional es decreciente, actualmente se conoce sus presencia en Centroamérica (Belize, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Mexico, Nicaragua y Panama) y en América del sur en (Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela, Guyana, Guayana Francesa, Paraguay, Suriname y Trinidad y Tobago).  El tamaño de la población reproductora de Águila-azor blanquinegra también es desconocido, pero al igual que en la especie anterior, la UICN estima que su tendencia poblacional es decreciente, este organismo justifica esta tendencia en base a la destrucción continua de su habitat y a la perturbación humana. Está especie esta presente en Centroamérica (Belize, Guatemala, Hondura; Mexico, Nicaragua, Costa Rica y Panama) y en Sudamerica en (Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, Guayana Francesa,Guyana, Paraguay, Venezuela y Suriname).

El estado de conservación de las otras dos especies no es tan bueno, Águila-azor galana está catalogada como especie casi amenazada (NT) (Birdlife internacional, 2016), su tamaño de población se estimo en entre 13300 y 33300 aves reproductoras, su tendencia poblacional para ese se considero como decreciente; actualmente esta presente en Centroamérica (Belice, Guatemala, Mexico, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Nicaragua y Panama) y en Sudamerica (Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa, Guyana, Paraguay, Perú, Trinidad y Tobago, Suriname y Venezuela).  La última especie, el Águila andina está catalogada como en peligro de extinción (EN) (Birdlife internacional, 2016) se estima que su tendencia poblacional es decreciente y el tamaño de su población es de entre 250 y 999 individuos reproductores.  Está especie esta muy ligada a la cordillera de los andes y es la única especie que toda su población está en Sudamerica (Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela).

Las cuatro especies de este genero en el año 2000 su estado de conservación era desconocido (Birdlife internacional, 2016). El Águila andina, en el 2004 hasta el 2008 se considero ya como especie casi amenazada y en en este último año su población ya se estimo entre 250-999 ejemplares reproductores, entre 2010 y 2012 se considero como vulnerable (VU) y su población se estimo entre 1000 y 2499 ejemplares reproductores y desde 2014 se considera como especie amenazada (EN) con una población entre 250 y 999 ejemplares reproductores.  El Águila-azor galana,  en el 2004 hasta el 2009 se considero ya como especie casi amenazada y en en 2008 su población ya se estimo entre 10000 y 100000 ejemplares. El Águila-azor negra y el  Águila-azor blanquinegra desde el 2004 se encuentran catalogados en la categoría actual.

Para ninguna de las cuatro especies se han descrito amenazas concretas, únicamente para Águila andina se conocen casos de persecución humana por conflicto con los animales salvajes, (Restrepo-Cardona, et al. 2019) concluye que la deforestación favorece este conflicto, ya que en esas zonas se alimentan con mayor frecuencia de especies domesticas. Para el conjunto de las especies de este genero, se cree que su principal amenaza es la destrucción del habitat.  Se requieren estudios sobre el impacto de la fragmentación del habitat sobre su demografía y productividad. Numerosos organismos coinciden que la falta de información sobre su comportamiento reproductivo, así como su biología es un problema que influye negativamente sobre estas especies ya que sin este tipo de información, es difícil generar planes de actuación para mejorar el estado de sus poblaciones. 

En 2018 (McClure, et al. 2018) en un trabajo en el que se evaluaban y se recomendaban acciones de conservación para el conjunto de rapaces a nivel mundial, concluían que para el 61,22% (N=557)  de las especies el factor habitat puede ser un problema de conservación. Según estos autores el 55,81% de las especies forestales están en declive y entre las especies forestales, de estas el 89,49% (n=473) habitan en bosque tropicales. Actualmente las especies que se encuentran en Bosques tropicales están más amenazadas que las que crían en otros bosques no tropicales. Esto se debe a un problema de conciencia actualmente el grado de deforestación es mayor en las regiones tropicales que en el resto de los bosques. Por otro lado las especies sedentarias tienen un mayor riesgo de declive que las especies sedentarias.  Con estos resultados las especies de este género tienen un alto riesgo de disminuir, ya que son especies forestales, habitantes de bosques húmedos y son sedentarias.

Citar como / Cite as: Sanchez, R. 2020. Estado de conservación global de las especies del género spizaetus. Eagle News, Ecología y Conservación de las Rapaces entrada 52. / Sanchez, R. 2020. Global conservation status of spizaetus species.  Eagle News, Ecology and Conservation of Raptors post 52.

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Global conservation status of spizaetus species

All species of this genus restrict their range to the neotropical region, and their range to moist forests. The strong human intervention and the destruction of their habitat can threaten in the medium term the majority of populations of these species, their conservation is a challenge for all the governments of the countries that are present.

Currently in the genus spizaetus there are four species, Black-and-white Hawk-Eagle (Spizaetus melanoleucus) and Black-And-Chestnut Eagle (Spizaetus isidori) are monotypic, while Black Hawk-eagle (Spizaetus tyrannus) has two subspecies S. t. tyrannus and S. t. Serus and Ornate Hawk-Eagle (Spizaetus ornatus) also has two subspecies S. o. Ornatus and S. o. Vicarius DNA studies indicate that Black Hawk-eagle occupies a basal position within this genus (Haring, et al 2007). Previously, the genus Spizaetus was made up of 12 species and had a plantropical distribution and included American, African, Asian and oceanic species. Among the Americans were Ornate Hawk-Eagle (Spizaetus ornatus), Black-and-white Hawk-eagle (Spizaetus melanoleucus) and Black Hawk-eagle (Spizaetus tyrannus), in Africa the Cassin´s Hawk-Eagle (Spizaetus africanus) and in Southeast Asia and Oceania the Sulawesi Hawk-Eagle (Spizaetus lanceolatus), Pinsker´s Hawk-Eagle (Spizaetus pinskeri), Philippine Hawk-Eagle (Spizaetus philippensis), Changeable Hawk-Eagle (Spizaetus cirrhatus), Mountain Hawk-Eagle ( Spizaetus nipalensis), Blyth´s Hawk-Eagle (Spizaetus alboniger) Javan Hawk-Eagle (Spizaetus bartelsi) and Wallace´s Hawk-Eagle (Spizaetus nanus). While Black-And-Chestnut Eagle, previously belonged to the genus Oroaetus (Haring, et al 2007) and was then referred to as (Oroaetus isidori). As of 2007 this genus remained with the 4 current species, for the species of Southeast Asia and Oceania they were included in the genus Nisaetus and the African species was included in the genus Aquila.

All species of this genus have their range of distribution within the neotropical bioregion. They occupy exclusively forest habitats, from the lowest levels in the Amazon rainforest to the humid forests on the slopes of the Andes and the species recorded at a higher altitude is Black-And-Chestnut Eagle which has been cited at 3,800 m in Ecuador ( Solano-Ugalde, A. & Real-Jibaja, GJ 2010). The four species build nests with branches in large trees. As with many species that inhabit the rainforest there are large gaps in knowledge about their reproductive biology and the size of their population, there are hardly any records on occupied nests and perhaps the best known species in this aspect is the Black-And-Chestnut Eagle. The size of the laying in Black-And-Chestnut Eagle, and Ornate Hawk-Eagle is 1 egg and therefore its productivity rarely reaches 1 chicken, couple / year, while in Black Hawk-eagle there is a record in Panama of a nest with two chickens and for Black-and-white Hawk-Eagle there are hardly any nesting records and a laying of 2 eggs has been described, so these two species would exceed the productivity of 1 pair chicken / year.

The breeding period of the species of this genus varies regionally, and the chicks once they leave the nests have long periods of dependence. None of these species breeds annually, some authors describe that Black Hawk-eagle breeds every 3 years (Rangel-Salazar, J. L. and P. L. Enriquez-Rocha, 1993). Ornate Hawk-Eagle reproduces every two or three years (Whitacre, et al 2012), Black-And-Chestnut Eagle and in Black-and-white Hawk-eagle Eagle it is not described how often it reproduces but it is possible that they reproduce like the others Two species of its kind.

The species of the genus spizaetus are medium sized raptors, the smallest being the Black-and-white Hawk-eagle between 51-61 centimeters, weighing between 750-780 gr. and a wingspan of between 110 and 135 cm and the largest species Black-And-Chestnut Eagle with a length of between 60 and 80 cm. And a wingspan of 144-166 cm. In between are the other two species, Ornate Hawk-eagle with a length of 58 to 67 cm., Males with a weight of between 906-1132 gr., Females between 1200 and 1738 gr. and a wingspan of between 105 and 120 cm. Finally the Black Hawk-eagle with a length of 58-71 cm, the weight of the male ranges between 875 and 955 gr. and that of the female between 1090 and 1150 gr. with a wingspan of between 115 and 148 cm. The four species have feathered tarsometatarsus is fully feathered down to the toes and all have an occipital crest. All species have irises with bright yellow tones, except Black-And-Chestnut Eagle, which have brown, in different shades. As for the color of the plumages, the four species are different and very contrasted among them and do not have sexual dimorphism. In all species, non-adult specimens show differences with adults.

Regarding their conservation status, Black Hawk-eagle and Black-and-white Hawk-eagle (Birdlife International, 2016) are listed as species of least concern (LC). The population size of Black Hawk-eagle globally is unknown, although it is estimated that its population trend is decreasing, its presence in Central America is currently known (Belize, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Mexico, Nicaragua and Panama) and in South America in (Argentina, Bolivia, Brazil, Colombia, Ecuador, Peru, Venezuela, Guyana, French Guiana, Paraguay, Suriname and Trinidad and Tobago). The size of the breeding population of Black-and-white Hawk-eagle is also unknown, but as in the previous species, IUCN estimates that its population trend is decreasing, this body justifies this trend based on the continuous destruction of its habitat and human disturbance. This species is present in Central America (Belize, Guatemala, Hondura; Mexico, Nicaragua, Costa Rica and Panama) and in South America in (Argentina, Bolivia, Brazil, Colombia, Ecuador, Peru, French Guiana, Guyana, Paraguay, Venezuela and Suriname).

The conservation status of the other two species is not so good, Ornate Hawk-eagle is listed as an almost threatened species (NT) (International Birdlife, 2016), its population size was estimated at between 13300 and 33300 breeding birds, its tendency population for that was considered as decreasing; It is currently present in Central America (Belize, Guatemala, Mexico, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Nicaragua and Panama) and in South America (Argentina, Brazil, Bolivia, Colombia, Ecuador, French Guiana, Guyana, Paraguay, Peru, Trinidad and Tobago , Suriname and Venezuela). The last species, the Black-And-Chestnut Eagle is listed as endangered (EN) (International Birdlife, 2016), it is estimated that its population trend is decreasing and its population size is between 250 and 999 breeding individuals. This species is closely linked to the Andes mountain range and is the only species that all its population is in South America (Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, Peru and Venezuela).

The four species of this genus in the year 2000 its conservation status was unknown (Birdlife International, 2016). The Black-And-Chestnut Eagle, in 2004 until 2008 it was considered as an almost threatened species and in this last year its population was already estimated between 250-999 breeding specimens, between 2010 and 2012 it was considered as vulnerable (VU) and its population was estimated between 1000 and 2499 reproductive specimens and since 2014 it is considered a threatened species (EN) with a population between 250 and 999 reproductive specimens. The Hawk-eagle Ornate, in 2004 until 2009 it was considered as an almost threatened species and in 2008 its population was already estimated between 10,000 and 100,000 copies. The Black Hawk-eagle and the Black-and-white Hawk-eagle since 2004 are cataloged in the current category.

No threats have been described for any of the four species, only cases of human persecution due to conflict with wild animals are known to Black-And-Chestnut Eagle, (Restrepo-Cardona, et al. 2019) concludes that deforestation favors this conflict , since in these areas they feed more frequently on domestic species. For all species of this genus, it is believed that its main threat is habitat destruction. Studies on the impact of habitat fragmentation on its demography and productivity are required. Many organizations agree that the lack of information on their reproductive behavior, as well as their biology is a problem that negatively influences these species since without this type of information, it is difficult to generate action plans to improve the status of their populations.

In 2018 (McClure, et al. 2018) in a work in which conservation actions were evaluated and recommended for all raptors worldwide, they concluded that for 61.22% (N = 557) of the species the Habitat factor can be a conservation problem. According to these authors, 55.81% of forest species are in decline and among forest species, 89.49% of these (n = 473) live in tropical forests. Currently the species found in tropical forests are more threatened than those that breed in other non-tropical forests. This is due to a problem of conscience currently the degree of deforestation is higher in tropical regions than in the rest of the forests. On the other hand, sedentary species have a higher risk of decline than sedentary species. With these results, species of this genus have a high risk of diminishing, since they are forest species, inhabitants of humid forests and are sedentary.

Mortalidad de Quebrantahuesos por malaria aviar; cual sera su futura repercusión

El cambio climático es una de las amenazas globales que más pueden condicionar la vida sobre nuestro planeta, el calentamiento global ya tienen consecuencias y las aves son solo un indicador más. Una de ellas el hallazgo de malaria aviar hasta los 1500 en los Pirineos, esta enfermedad supondrá un problema de conservación para la rapaz más amenazada de la cordillera.

Text in English after Spanish

La afección del cambio climático sobre las aves es prioritario y son muchas las investigaciones que se están realizando para conocer su efecto, sus consecuencias y las posibles medidas a tomar para reducir su impacto, aunque todas coinciden en que la única medida eficaz para frenarlo es la reducción de emisiones de gases que provocan el efecto invernadero.

Entre las consecuencias de la subida global de las temperaturas que se se conocen ya se han descrito numerosas consecuencias que ya están afectando negativamente a las aves. En Europa se ha comprobado que entre 1980 y 2010 se han invertido las tendencias poblacionales de las especies, las que están adaptadas al calor experimentan una subida mientras que las adaptadas al frío decrecen, esto se agudiza especialmente a partir de 1990, efectos similares se han descrito ya en Norteamérica (Gregory et al. 2009) En estudios realizados a la respuesta de las especies al cambio climático tuvieron un mayor porcentaje respuesta negativa (Pacifici et al. En revisión.).  También se ha comprobado que numerosas especies están creciendo las poblaciones más septentrionales mientras que las poblaciones meridionales decrecen (Zuckerberg et al.2009; Auer y King, 2014; Virkkala y Lehikoinen, 2014 y Gillings et al. 2015), las especies de  montañas ganan altura  (Archaux, F. , 2004; Zuckerberg et al.2009; Auer y King, 2014; Forero-Medinaet al. 2011; Harris et al. 2012; Freeman y Freeman, 2014; Maggini et al. 2011; Peh, 2007 y Popy et al. 2010).  Muchas especies sincronizan el nacimiento de sus polluelos con la mayor abundancia de presas y así garantizan el éxito reproductivo sin embargo en algunas especies ya se están encontrando divergencias entre la época de reproducción y el periodo con mayor abundancia de suministro de alimento  (McKinnon et al. 2012) y el nacimiento de sus polluelos no coincide con la mayor abundancia de sus presas, esto no solo afecta a una especie concreta si no altera totalmente la relación predador – presa y afecta a toda una comunidad de vertebrados. 

Recientes investigaciones desarrolladas por técnicos de la Fundación Aquila, en España. Han encontrado en el marco de sus investigaciones, que las altas temperaturas debilitan el sistema inmunológico de ciertas especies de rapaces que habitan en el bosque mediterráneo, mientras que en ese mismo habitat las especies mejor adaptadas al calor no se reducen las defensas contra las enfermedades.

No son pocas también las investigaciones orientadas a prever futuros efectos, la gran mayoría coinciden en que muchas especies sufrirán grandes cambios y contracciones en su área de distribución, incluso para muchas especies se espera la perdida total de su hábitat.  Se espera que aumente el riego de extinción de especies y una perdida importante de biodiversidad, las más afectadas pueden ser las especies endémicas o con rango de distribución reducido, las especies con amplios rangos de distribución se espera que tengan una mayor adaptación.  Otra hipótesis con la que se esta trabajando es que las especies generalistas se podrán adaptar a los cambios a una mayor velocidad que los especialista y estos últimos ademas estarán condicionados por los impactos sobre sus presas principales.  En cuanto a la irrupción de nuevas enfermedades o que ante un escenario de cambio climático el área libre de malaria aviar se reduzca (Benning et al. 2002).

En este último aspecto en España se ha generado una investigación con el Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) liderado por la Fundación para la conservación del Quebrantahuesos y financiado por la Fundación Iberdrola, también han colaborado la Universidad de Zaragoza y de Castilla- La Mancha. La investigación se ha desarrollado en el Pirineo oscense y como resultado de ella destaca la muerte de al menos 5 pollos de esta especie por malaria aviar, el primer caso de contagio ocurrió hace 7 años, en esa ocasión el pollo se pudo tratar in situ con antimaláricos y logró sobrevivir.  Los investigadores señalan que las muertes ocurrieron en primavera y que como consecuencia del aumento de las temperaturas en ese periodo, ahora coinciden en Pirineos los vectores con los pollos pequeños de Quebrantahuesos, que ha esa edad aun no han desarrollado su sistema inmunológico, además de los 5 ejemplares muertos en 3 ejemplares encontraron anticuerpos en sangre.

En los últimos 7 años los autores de este estudio en los últimos años analizaron mosquitos y moscas negras en busca de la malaria aviar en el área de estudio, en un 20,6% encontraron hemoparásitos del genero Plasmodium, las secuencias obtenidas identificaron que el 70% el hemoparásito fue Plasmodium relictum, la especie habitualmente causante de la malaria aviar. Los mosquitos y moscas negras que dieron positivo se han llegado a detectar a alturas de hasta 1500 metros en la comarca de la Ribagorza. Hasta hace poco más de una década, el clima más frío a esa altitud limitaba la actividad de los mosquitos transmisores de esa enfermedad, por lo que el Quebrantahuesos no tenia contacto con esa enfermedad.  En los últimos años se estima que entre un 4,1 y 12,5 de los pollos nacidos anualmente han dado positivo a la malaria aviar.  Las previsiones es que sigan subiendo las temperaturas media y por ello los mosquitos y moscas negras que contienen hemoparásitos del genero Plasmodium afecten a ejemplares que nidifican a mayor altura.

En el resto de poblaciones pirenaicas de Quebrantahuesos no se ha descrito la presencia de Malaria aviar.  Actualmente el Quebrantahuesos ya se esta reproduciendo fuera de Pirineos, concretamente en Andalucía y en Asturias, estas poblaciones se han conseguido mediante la reintroducción de ejemplares criados en cautividad, el número de parejas reproductoras en estas poblaciones aún es insuficiente y necesitan de una fuerte intervención para continuar creciendo. En la zona de reintroducción de Asturias aún no se ha detectado ningún caso de malaria aviar y en la población andaluza aún no ha sido descrita, por lo que parece que el problema inicialmente esta reducido a ciertas zonas del Pirineo oscense.  

La malaria aviar esta considerada como una de las enfermedades que mayor mortalidad esta provocando en especies de aves, especialmente de pequeños passeriformes como el Gorrión común (Passer domesticus) que por ejemplo en Londres se ha desplomado su población en un 71% los últimos 25 años a causa de la malaria aviar, este problema se sugiere que esta relacionado directamente con el aumento de temperaturas (Dadam et al 2019).


Bearded Vulture mortality from avian malaria; what will be its future impact

Climate change is one of the global threats that can most condition life on our planet, global warming already has consequences and birds are just one more indicator. One of them the finding of avian malaria until 1500 in the Pyrenees, this disease will be a conservation problem for the most threatened raptor in the mountains.

The impact of climate change on birds is a priority and there are many investigations that are being carried out to know its effect, its consequences and the possible measures to be taken to reduce its impact, although all agree that the only effective measure to curb it is reduction of gas emissions that cause the greenhouse effect.

Among the consequences of the global rise in known temperatures, numerous consequences have already been described that are already negatively affecting birds. In Europe it has been proven that between 1980 and 2010 the population trends of the species have been reversed, those that are adapted to heat experience a rise while those adapted to cold decrease, this is especially acute since 1990, similar effects have been already described in North America (Gregory et al. 2009) In studies conducted on the response of species to climate change they had a higher negative response percentage (Pacifici et al. In review.). It has also been proven that numerous species are growing the northernmost populations while southern populations are decreasing (Zuckerberg et al. 2009; Auer and King, 2014; Virkkala and Lehikoinen, 2014 and Gillings et al. 2015), mountain species gain height (Archaux, F., 2004; Zuckerberg et al. 2009; Auer and King, 2014; Forero-Medinaet al. 2011; Harris et al. 2012; Freeman and Freeman, 2014; Maggini et al. 2011; Peh, 2007 and Popy et al. 2010). Many species synchronize the birth of their chicks with the greatest abundance of prey and thus guarantee reproductive success, however in some species divergences are already being found between the breeding season and the period with the greatest abundance of food supply (McKinnon et al. 2012) and the birth of its chicks does not coincide with the greater abundance of its prey, this not only affects a specific species but does not completely alter the predator-prey relationship and affects an entire vertebrate community.

Recent research carried out by technicians of the Aquila Foundation, in Spain. They have found in the framework of their research that high temperatures weaken the immune system of certain species of raptors that inhabit the Mediterranean forest, while in that same habitat the species best adapted to heat do not reduce the defenses against diseases.

There are also few investigations aimed at anticipating future effects, the vast majority agree that many species will undergo major changes and contractions in their range, even for many species the total loss of their habitat is expected. It is expected to increase the risk of species extinction and a significant loss of biodiversity, the most affected may be endemic species or with reduced distribution range, species with wide distribution ranges are expected to have greater adaptation. Another hypothesis that is being worked on is that generalist species can adapt to changes at a faster rate than specialists and the latter will also be conditioned by the impacts on their main prey. Regarding the emergence of new diseases or that in a scenario of climate change the area free of avian malaria is reduced (Benning et al. 2002).

In this last aspect in Spain an investigation has been generated with the Bearded Vulture (Gypaetus barbatus) led by the Foundation for the Conservation of the Bearded Vulture and financed by the Iberdrola Foundation, the University of Zaragoza and Castilla-La Mancha have also collaborated. The investigation has been carried out in the Pyrenees and as a result it highlights the death of at least 5 chickens of this species due to avian malaria, the first case of infection occurred 7 years ago, on that occasion the chicken could be treated in situ with antimalarial and managed to survive. The researchers point out that the deaths occurred in spring and that as a result of the increase in temperatures during that period, the vectors with the small chickens of Bearded Vulture now coincide in the Pyrenees, which at that age have not yet developed their immune system, in addition to the 5 dead specimens in 3 specimens found antibodies in the blood.

In the last 7 years the authors of this study in recent years analyzed mosquitoes and blackflies in search of avian malaria in the study area, in 20.6% they found hemoparasites of the Plasmodium genus, the sequences obtained identified that 70 % the hemoparasite was Plasmodium relictum, the species that usually causes avian malaria. The mosquitoes and black flies that tested positive have been detected at heights of up to 1500 meters in the Ribagorza region. Until a little over a decade ago, the coldest climate at that altitude limited the activity of mosquitoes transmitting that disease, so the Bonebreaker had no contact with that disease. In recent years it is estimated that between 4.1 and 12.5 of the chickens born annually have tested positive for avian malaria. The forecasts are that the average temperatures continue to rise and therefore the mosquitoes and black flies that contain hemoparasites of the Plasmodium genus affect specimens that nest at a higher height.

In the rest of Pyrenean populations of Bearded Vulture the presence of avian Malaria has not been described. Currently the Bearded Vulture is already reproducing outside the Pyrenees, specifically in Andalusia and Asturias, these populations have been achieved through the reintroduction of specimens bred in captivity, the number of breeding pairs in these populations is still insufficient and they need a strong intervention To continue growing. In the reintroduction zone of Asturias no case of avian malaria has yet been detected and in the Andalusian population it has not yet been described, so it seems that the problem is initially reduced to certain areas of the Pyrenees.

Avian malaria is considered to be one of the diseases that causes the highest mortality in bird species, especially small passerines such as the House Sparrow (Passer domesticus) which, for example, in London, its population has plummeted by 71% in the last 25 years Because of avian malaria, this problem suggests that it is directly related to the rise in temperatures (Dadam et al 2019).

Referencias bibliográficas / Bibliographic references.

Archaux, F. (2004) Breeding upwards when climate is becoming warmer: no bird response in the French Alps. Ibis 146: 138–144. 

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Benning, T. L., LaPointe, D., Atkinson, C. T. y Vitousek, P. M. (2002) Interactions of climate change with biological invasions and land use in the Hawaiian Islands: modeling the fate of endemic birds using a geographic information system. Proc. Natl. Acad. Sci. USA. 99: 14246–14249. 

Dadam, D., Robinson, R. A., Clements, A., Peach, W. J., Bennett, M., Rowcliffe, J. M., & Cunningham, A. A. (2019). Avian malaria-mediated population decline of a widespread iconic bird species. Royal Society open science, 6(7), 182197.

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Gregory, R. D., Willis, S. G., Jiguet, F., Voŕíšek, P., Klvaňová, A., Strien, A. V., Huntley, B., Collingham, Y. C., Couvet, D. y Green, R. E. (2009) An indicator of the impact of climatic change on European bird populations. PLoS One 4: e4678.

Harris, J. B. C., Yong, D. L., Sheldon, F. H., Boyce, A. J., Eaton, J. A., Bernard, H., Biun, A., Langevin, A., Martin, T. E. y Wei, D. (2012) Using diverse data sources to detect elevational range changes of birds on Mount Kinabalu, Malaysian Borneo. Raffles B. Zool. 25: 197–247.

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Peh, K. S. H. (2007) Potential effects of climate change elevatio- nal distributions of tripical birds in Southeast Asia. Condor 109: 437–441.

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Zuckerberg, B., Woods, A. M. y Porter, W. F. (2009) Poleward shifts in breeding bird distributions in New York State. Glob. Change Biol. 15: 1866–1883. 

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Gillings, S., Balmer, D. E. y Fuller, R. J. (2015) Directionality of recent bird distribution shifts and climate change in Great Britain. Glob. Change Biol. 21: 2155–2168.

Estado de Conservación del Águila moluqueña (Aquila Gurneyi) una especie endémica y con escasa información.

Hablar del Águila moluqueña, es hablar de incógnitas es la única especie de su género que aún no se ha descrito ningún evento reproductivo, esto se debe a que habita en uno de los lugares mas remotos del planeta? 

Text in English after Spanish

El águila moluqueña (Aquila gurneyi) es una especie endémica e insular que tiene su rango de distribución, en Papua nueva Guinea e Indonesia, se estima que ocupa una superficie estimada de 1,690,000 km².  Se ha descrito  en la isla de Nueva Guinea, en la isla Goodenough, de Tragan, Molucas, en las Molucas septentrionales, Palau Biak, Waigeo (Post, et al 2019), en Serui Kota, Wajag, Buru y probablemente en New Ireland. Su presencia tampoco se puede descartar en otras islas cercanas, en Australia se le considera una especie accidental. En cuanto a su estado de conservación está catalogada como especie casi amenazada NT, aplicando el criterio C1. Sobre su tamaño de la población apenas hay datos, En la última revisión de UICN de 2016, no se ofrece una estimación sobre el número de parejas reproductoras, únicamente se se señala a que su población presenta tendencias decrecientes como consecuencia de la degradación de su hábitat (BirdLife Internacional 2016). La primera referencia sobre su estado de conservación se hace en el año 2000 y a partir del año 2004 se le considera como especie casi amenazada y solamente  ese año se considera que su población puede estar incrementándose, sin embargo no se tenían datos para sostener ese incremento y desde 2008 se considera que su tendencia poblacional es decreciente.

Ilustración de un ejemplar adulto en vuelo de Águila moluqueña / Illustration of an adult specimen in flight from Gurney’s Eagle.

Sobre la abundancia, o el tamaño de población apenas hay estudios y datos. En 1996 se realizo una estimación únicamente para indonesia. En este trabajo se estimo el tamaño del territorio de 14 parejas en Halmahera e islas cercanas. Los autores encontraron una densidad de 1 pareja/30 km2. Con estos resultado estimaron que en las islas Molucas septentrionales podría haber en torno a 900 parejas reproductoras (Rov, N., & Gjershaug, J. O. 1997, Røv, N., & Gjershaug, J. O. 2000). Posteriormente hay otra estimación para el conjunto de la población en torno a 1000 ejemplares maduros, lo que equivale a 500 parejas reproductoras (BirdLife Internacional 2008).  En Papua Nueva Guinea, la citan como una especie de amplia distribución pero mas bien escasa escasa (Woxvold, I. A., Diamond, J. M., Bishop, K. D., & Legra, L. 2019), estas son las únicas referencias al tamaño de su población.

Es una rapaz puramente forestal. Gran parte de las observaciones se han realizado  en bosques primarios y bosque pantanoso, por lo que se cree que ese es el tipo de habitat donde se reproduce. También se ha observado sobrevolando los bordes de bosque posiblemente para alimentarse.  En la Isla de Papua Nueva Guinea, que es donde su población ocupa una mayor superficie, se le cita desde el nivel del mar hasta los 2970 m, pero por encima de los 1500 m. se considera una especie escasa (Ferguson-Lees, J., & Christie, D. A. 2001). 

Cuando hablamos del Águila moluqueña,  estamos ante una gran incógnita, nos encontramos ante la especie menos conocida del genero Aquila y también de las accipitriformes que menos información se dispone. Sobre está especie apenas hay bibliografía especifica y muy pocas publicaciones en las que se le cita pero que no son especificas. Cualquier pregunta que nos hagamos sobre está especie apenas tiene respuestas y claramente estamos ante una especie desconocida para la ciencia. En los pocos trabajos que se han escrito sobre está especie, no existen referencias o descripciones sobre la ubicación de sus nidos, tampoco describen aspectos básicos sobre su biología reproductora (tamaño de puesta, número de aguiluchos nacidos, éxito de vuelo o productividad), tampoco se ha estudiado su dieta. Cualquier aspecto sobre este águila que busquemos, no está aclarado, entramos en el campo de las hipótesis y de las teorías, pero nada demostrado o probado.  

Sobre los problemas que pueden estar afectando a su estado de conservación, poco se sabe o más bien nada.  Se cree que su principal amenaza es la perdida del hábitat como consecuencia de la reducción de la superficie de bosque primario en su rango de distribución (BirdLife Internacional 2016). Sobre su mortalidad no natural y/o natural no hay ninguna referencia bibliográfica, nunca se ha realizado un marcaje de un ejemplar ni se han monitoreado ni parejas reproductoras, ni poblaciones.

Si tenemos en cuanta que es una especie puramente forestal, aunque se ha registrado en la costa nunca se pa descrito posado sobre otro sustrato que no sea arbóreo. Sus nidos posiblemente los construya sobre grandes árboles, en cuanto a su biología reproductiva, únicamente existen algunas referencias a observaciones de parejas reproductoras acompañadas por juveniles, presumiblemente volantones  (Ferguson-Lees, J., & Christie, D. A. 2001).  Si nos basamos en los conocimientos obtenidos para otras especies de la subfamilia aquilinae y con un habitat similar, como es el caso de las especies del género Nisaetus y Pithecophaga que habitan en la jungla del  sureste asiático y oceania, Spizaetus, Harpia y Morphnus, que habitan en las selvas sudamericanas,  y Stephanoaetus que habita en selvas africanas, todas estas especies construyen sus nidos sobre grandes árboles en bosques primarios o en zonas boscosas bien conservadas. Tienen una baja productividad, nunca por encima de 1 pollo por temporada de cría, incluso alguna de estas especies no se reproducen anualmente y sus polluelos son de crecimiento lento y con periodos de dependencia larga. Por lo que si nos basamos en los conocimientos adquiridos en especies similares, todo indica que el Águila moluqueña, utiliza grandes árboles para construir sus nido, posiblemente ponga un único huevo, su productividad este por debajo de 1 pollo/por reproducción y posiblemente no se reproduzca anualmente, pero esto está aún por confirmar.

Es urgente profundizar en el conocimiento de este especie junto con el águila congoleña (Aquila africana) son las únicas de su género que habitan en bosques tropicales, el resto de especies aunque forestales habitan fuera de los trópicos. Conocer sus dinámicas poblacionales el tamaño de la población, su biología reproductora y su dieta deben de ser objetivos prioritarios para esta década que recién comienza. Está falta de conocimiento, junto con la destrucción de su habitat es un problema muy importante de conservación, ya que imposibilita tomar algún tipo de medida real o la posibilidad de manejar sus poblaciones. ¿Habitar en uno de los lugares más remotos del planeta, no hace fácil obtener conocimientos sobre está especie, esto,  ¿puede ser la causa de la falta de conocimientos sobre ella?. No solo estamos ante una especie con muchas incógnitas, si no ante un reto para la ciencia y la conservación de las especies.

Citar: Sánchez, R., 2020 Estado de conservación del Águila moluqueña (Aquila gurneyi), una especie endémica y con escasa información. Eagle News, Ecología y Conservación de las Rapaces entrada 50.

Cite as: Sánchez, R., 2020 Conservation status of the Moluccan Eagle (Aquila gurneyi), an endemic species with little information. Eagle News, Ecology and Conservation of Raptors post 50.

Bibliografía / Bibliographic references:

BirdLife International 2008. Aquila gurneyi . The IUCN Red List of Threatened Species 2008: e.T22696056A23907436. Downloaded on 04 February 2020.

BirdLife International 2016. Aquila gurneyi . The IUCN Red List of Threatened Species 2016: e.T22696056A93541423. https://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2016-3.RLTS.T22696056A93541423.en. Downloaded on 03 February 2020.

Ferguson-Lees, J., & Christie, D. A. (2001). Raptors of the world Christopher Helm.

Rov, N., & Gjershaug, J. O. (1997). Population status and habitat use of the Gurney’s Eagle, Aquila gurneyi in the North Moluccas. In Seminar Pelestarian Burung dan Ekosistemnya dalam Pembangunan Berkelanjutan di Indonesia, Bogor (Indonesia), 24 Sep 1997. IPB.

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Post, J. N., Heij, C. J., Tindige, K., & Advokaat, F. (2019). The Birds of Waigeo.

Woxvold, I. A., Diamond, J. M., Bishop, K. D., & Legra, L. (2019). Avifauna of the Lake Kutubu Wildlife Management Area, Papua New Guinea. Bulletin of the British Ornithologists’ Club, 139(3), 266-292.

Conservation Status of the Gurney’s Eagle (Aquila Gurneyi) an endemic species with little information.

Talking about the Gurney’s Eagle, is talking about unknowns is the only species of its kind that has not yet been described any reproductive event, is this because it lives in one of the most remote places on the planet?

The Gurney’s Eagle (Aquila gurneyi) is an endemic and insular species that has its range of distribution, in Papua New Guinea and Indonesia, it is estimated to occupy an estimated area of ​​1,690,000 km². It has been described on the island of New Guinea, on Goodenough Island, of Tragan, Moluccas, in the northern Moluccas, Palau Biak, Waigeo (Post, et al 2019), in Serui Kota, Wajag, Buru and probably in New Ireland. Its presence can also not be ruled out in other nearby islands, in Australia it is considered an accidental species. Regarding its conservation status, it is classified as an almost threatened species NT, applying criterion C1. There is hardly any data on their population size. In the last IUCN review of 2016, an estimate on the number of breeding pairs is not offered, it is only pointed out that its population shows decreasing trends as a result of habitat degradation (BirdLife International 2016). The first reference on its conservation status is made in the year 2000 and from the year 2004 it is considered as an almost threatened species and only that year its population is considered to be increasing, however there was no data to support that increase and Since 2008 its population trend is considered to be decreasing.

About abundance, or population size, there are hardly any studies and data. In 1996 an estimate was made only for Indonesia. In this work the size of the territory of 14 couples in Halmahera and nearby islands was estimated. The authors found a density of 1 couple / 30 km2. With these results, they estimated that there could be around 900 breeding pairs in the northern Moluccan Islands (Rov, N., & Gjershaug, J. O. 1997, Røv, N., & Gjershaug, J. O. 2000). Subsequently there is another estimate for the population as a whole at around 1000 mature specimens, which is equivalent to 500 breeding pairs (BirdLife International 2008). In Papua New Guinea, they cite it as a species of wide distribution but rather sparse (Woxvold, I. A., Diamond, J. M., Bishop, K. D., & Legra, L. 2019), these are the only references to the size of their population.

It is a purely forest raptor. Much of the observations have been made in primary forests and swampy forests, so it is believed that this is the type of habitat where it reproduces. It has also been observed flying over forest edges possibly to feed. On the island of Papua, New Guinea, which is where its population occupies a larger area, is cited from sea level to 2970 m, but above 1500 m. It is considered a scarce species (Ferguson-Lees, J., & Christie, D. A. 2001).

When we talk about the Gurney’s Eagle, we are faced with a great mystery, we are faced with the lesser known species of the Aquila genus and also with the accipitriforms that have less information available. About this species there is hardly a specific bibliography and very few publications in which it is cited but which are not specific. Any question we ask ourselves about this species has hardly any answers and we are clearly facing a species unknown to science. In the few papers that have been written about this species, there are no references or descriptions about the location of their nests, nor do they describe basic aspects of their reproductive biology (size of laying, number of eaglets born, flight success or productivity), nor Your diet has been studied. Any aspect of this eagle that we are looking for, is not clear, we enter the field of hypotheses and theories, but nothing proven or proven.

On the problems that may be affecting their conservation status, little is known or rather nothing. Its main threat is believed to be habitat loss as a result of the reduction of the primary forest area in its range of distribution (BirdLife International 2016). On its non-natural and / or natural mortality there is no bibliographic reference, a copy of a specimen has never been made, nor have reproductive couples or populations been monitored.

If we take into account that it is a purely forest species, although it has been registered on the coast, it has never been described perched on another substrate that is not arboreal. Their nests may be built on large trees, in terms of their reproductive biology, there are only some references to observations of breeding pairs accompanied by juveniles, presumably volantones (Ferguson-Lees, J., & Christie, D. A. 2001). If we rely on the knowledge obtained for other species of the aquilinae subfamily and with a similar habitat, such as the species of the genus Nisaetus and Pithecophaga that inhabit the jungle of Southeast Asia and Oceania, Spizaetus, Harpia and Morphnus, which they inhabit the South American jungles, and Stephanoaetus that lives in African jungles, all these species build their nests on large trees in primary forests or in well-preserved forested areas. They have a low productivity, never above 1 chicken per breeding season, even some of these species do not reproduce annually and their chicks are slow growing and with periods of long dependence. So if we rely on the knowledge acquired in similar species, everything indicates that Gurney’s Eagle uses large trees to build its nest, possibly lay a single egg, its productivity is below 1 chicken / per reproduction and possibly not play annually, but this is yet to be confirmed.

It is urgent to deepen the knowledge of this species together with the Cassin’s Hawk-eagle (Aquila africana) are the only ones of its kind that inhabit tropical forests, the rest of species although forest inhabit outside the tropics. Knowing its population dynamics, population size, reproductive biology and diet should be priority objectives for this decade that has just begun. This lack of knowledge, together with the destruction of their habitat is a very important conservation problem, since it makes it impossible to take any real measure or the possibility of managing their populations. Does not live in one of the most remote places on the planet, make it easy to obtain knowledge about this species, can this be the cause of the lack of knowledge about it? Not only are we facing a species with many unknowns, but also a challenge for the science and conservation of the species.

Rapaces australianas ¿Los incendios pueden llegar a ser una amenaza a medio plazo?

Australia este verano arde como nunca antes lo había hecho, ¿cual será el impacto de estos incendios sobre la población de rapaces endémicas? ¿Una especie endémica debería estar catalogada como una especie de preocupación menor? ¿Especialmente si el grueso de su población está en un único país? 

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Tras 34 meses muy secos y el año más cálido del último siglo, Australia arde de nuevo, pero esta vez se enfrentan a la oleada de incendios más graves que se recuerda. En lo que va de verano los incendios se están siendo intensos en el suroeste del país durante los últimos meses y aún continua la dramática situación las llamas han arrasado ya unos 107.000 kilómetros cuadrados. Esta superficie equivale al 0,001% de la superficie australiana, porcentualmente la situación no parece tan alarmante, pero si pasamos a otra escala la superficie quemada equivale a la superficie total de los Países bajos, Bélgica y el 85% de Suiza. Se estima que estos incendios han generado 400 megatoneladas de C02 y el humo ha llegado a más de 10.000 kilómetros de distancia. Aunque las cifras reales aún se desconocen, pero todos los medios coinciden en que el desastre es gran magnitud.

Milanos buscando comida en el frente de un incendio – Milanos looking for food in front of a fire

Detrás de estos incendios esta la mano del hombre, bien de forma directa o indirecta, En gran medida esta oleada de incendios se ha visto favorecida y propagada por los efectos del cambio climático. Este verano en el continente australiano se están registrando olas de calor que están  alcanzando máximas históricas, en el mes de diciembre se superaron los 40º en amplias zonas de la costa este australiana. Según la Oficina de Meteorología de Australia (BOM) detrás de estos grandes incendios, está el llamado dipolo del océano Índico (IOD).  Este fenómeno se  produce cuando la zona occidental del océano Indico se calienta y la temperatura del agua está por encima de la media y la parte oriental se enfría y la temperatura media del agua desciende. Cuando esto sucede la consecuencia directa es una disminución importante de las lluvias en la cuenca oriental y una subida de temperaturas en el continente australiano, mientras que en la cuenca occidental (costa oeste africana) aumentan las precipitaciones provocando inundaciones, que es exactamente lo que está sucediendo en el verano 2019-2020.  La BOM advierte que el cambio climático está afectando al ciclo de (IOD), se espera un aumento progresivo de las temperaturas  en el continente Australiano en los siguientes años, por lo que es previsible que el impacto del fuego aumente progresivamente.

Durante la actual oleada de incendios que esta asolando este continente se estima que han muerto millones de animales salvajes, las cifras rondan en torno a los 1.000 millones, solamente se estima que en el caso del Koala pueden haber muerto un 30% de la población.  En cuanto a las aves  en este país se han registrado 737 especies regulares, 351 especies son endémicas.  Allí  habitan 37 especies de aves rapaces, 27 diurnas (20 accipitriformes y 7 falconiformes) y 10 nocturnas  (5 tytonidae y 5  strigidae).  El 32,47% de las especies de rapaces australianas son endémicas del país y el 43,24% son endémicas de Oceanía, mientras que solo24,32 de las especies tienen su rango distribución además de Australia en otros continentes.  

Está oleada de incendios puede tener graves consecuencias sobre algunas de las especies de rapaces que allí habitan, en especial sobre las endémicas que habitan en la zona donde se están produciendo los incendios forestales. Al 46,15% (N=13) 3 especies de accipitriformes, 1 de tytonidae y 2  strigidae habitan gran parte de sus efectivos en las regiones afectadas por los incendios.  De estas 6 especies 5 están catalogadas como especies de preocupación menor (LC) y 1 como especie casi amenazada (NT). 

Los incendios están afectando principalmente al hábitat de 3 especies endémicas, el azor gris (Accipiter novaehollandiae), la lechuza moteada (tyto multipunctata) y el ninox robusto (ninox strenua) todas catalogadas como especies de preocupación menor, pero con un tamaño de población reducido. El tamaño estimado de la población de azor gris está estimada entre 1250-5000 parejas reproductoras y con una tendencia poblacional decreciente (BirdLife internacional, 2016). El tamaño de la población estimada de minox robusto es de  entre 1100 y 1400 parejas reproductoras con una tendencia poblacional estable (BirdLife internacional, 2016), sin embargo en el caso de la Lechuza moteada se desconoce el tamaño de su población, pero se cree que su tendencia poblacional está en aumento (BirdLife internacional, 2016).  En estas especies solo se considera a los incendios forestales como una amenaza para una de estas especies, el ninox robusto, para las otras dos especies no se consideran a los incendios como una amenaza (BirdLife internacional, 2016).

Azor gis, forma blanca en vuelo. / Gray Goshawk, white form in flight.

Otra especie como el milano colicuadrado (Lophoictinia isura) los incendios afectan al 50% de su área de distribución, esta especie está catalogada como de preocupación menor y se desconoce el tamaño real de su población. Pero se estima que la tendencia poblacional es decreciente (BirdLife internacional, 2018).  Entre sus amenazas, se ha descrito la destrucción del hábitat por la extensión de la agricultura, pero no se cita los incendios forestales  (BirdLife internacional, 2018).

En cuanto al azor rojo (Erythrotriorchis radiatus) y del ninox de tasmania  (ninox leucopsis) los incendios se encuentran dentro del 25% de su área de distribución, ambas son especies forestales. El azor rojo está catalogado como especie casi amenazada (NT) y el tamaño de su población está estimado en 700 parejas reproductoras con una tendencia poblacional  decreciente (BirdLife internacional, 2016), mientras que el ninox de tasmania se desconoce el  tamaño de su población y se estima que presenta tendencias poblacionales estables (BirdLife internacional, 2016).  Entre las amenazas descritas para el azor rojo, se encuentran los incendios forestales (BirdLife internacional, 2016), se conoce la destrucción y la muerte de polluelos por incendios forestales (Debus, S., Kirwan, GM & Christie, DA 2020) sin embargo para el minox de Tasmania no se han descrito los incendios como una amenaza para su población.

Además de la afección a las especies citadas los incendios están afectando a otras especies características de este continente, que habitan en sus bosques y que se están reproduciendo, el águila audax (Aquila audax) y el águila chica (Hieraaetus morphnoides) en todo el continente, pero en el caso del águila audax en nueva galés del sur y Victoria es donde es más abundante, ambas son especies forestales que ubican sus nidos sobre árboles, por lo que con toda seguridad en las áreas afectadas por las llamas se habrán quemado centenares de nidos con todos sus polluelos. Se desconoce cuál es el tamaño real de las poblaciones de estas dos especies, aunque sí se sabe con certeza que son abundantes, ambas están catalogadas como especies de preocupación menor y  para ninguna se consideran a los incendia forestales como potenciales amenazas (BirdLife internacional, 2016).

La lista roja de la UICN actualmente es la única herramienta para conocer el estado de conservación de las especies, pero la información que ofrece no es homogénea y son aún muchas las especies de las que no se dispone información sobre su estado de conservación o amenazas o bien la información que ofrece es insuficiente. Otro aspecto es que para las especies endémicas se tiene el mismo criterio que para las especies no endémicas. Quizás sería necesario cambiar el criterio para las especies endémicas ya que al concentrar sus efectivos en un único rango de distribución, la posibilidad de extinguirse o de sufrir un descenso poblacional importante en caso de un desastre de diferente ámbito es más alto que para una especie de con un amplio rango, no solo un desastre natural si no una gestión técnica o política  inadecuada las puede poner en riesgo.  El caso que estamos viviendo en Australia puede ser un ejemplo de ello, varias de las especies que habitan en el área afectada se desconocen el tamaño de su población sus amenazas y los incendios en los últimos veranos son recurrentes. ¿Quizás ha habido una falta de previsión de las autoridades para prever su impacto a futuro?, ¿han aumentado progresivamente los medios para luchar contra el fuego?, ¿han previsto el impacto sobre la fauna?

Además de las causas de esta oleada de incendios anteriormente citadas, también estarán contribuyendo a la propagación de los incendios algunas especies de rapaces. Una investigación (Bonta, et al 2017) concluyo que algunas especies de rapaces que se alimentaban en las proximidades de incendios forestales, aprendieron a expandir los incendios trasladando ramas ardiendo desde los bordes de los incendios hasta zonas sin quemar para poder acceder mejor a las presas, este comportamiento se registro en tres especies, en el milano negro (Milvus migrans)  en el milano silbador (Haliastur sphenurus) y el halcón berigora (Falco berigora), estas tres especies son residentes en las áreas que están siendo devastadas por los incendios. Sin embargo aunque estas especies puedan contribuir indirectamente  a la expansión de los incendios, no son los causantes de los mismos.

En los últimos años estamos siendo testigos del alarmante aumento de incendios forestales, no solo en Australia, en California, Recientemente en la región del amazonas, en la península ibérica o en áreas próximas al círculo polar ártico. Estos incendios de gran magnitud son claros indicadores del cambio climático, el aumento de la temperatura global está generando un estrés hídrico a la vegetación y esto es uno de los efectos del calentamiento global. La cultura del fuego debe de cambiar o contribuiremos al avance de la desertificación, interacciones entre el hombre y el fuego que hasta hace 30 años apenas tenían consecuencias sobre los paisajes, actualmente tienen consecuencias muy importantes y son capaces de transformar rápidamente el paisaje. Realizar quemas actualmente es manejar una bomba de relojería, el uso del fuego tiene que dejar de ser una herramienta de manejo. Actualmente las pequeñas quemas que se hacían para aclarar el paisaje pueden crear grandes incendios con consecuencias muy graves desde el punto de vista medio ambiental, económico y humanos.  Por otro lado la acción de los pirómanos o de terroristas medioambientales pueden tener consecuencias aún más graves y trágicas, por lo que se tienen que emplear más medios para perseguir este tipo de delitos.  De no tomarse medidas urgentes para paliar este grave problema medioambiental, los sucesos como los que están aconteciendo en Australia pueden repetirse de nuevo en más lugares y las consecuencias sobre el medio ambiente serán devastadoras.

Referencias bibliográficas / Bibliographic references

BirdLife International 2016. Accipiter novaehollandiae . The IUCN Red List of Threatened Species 2016: e.T22727714A94958201. https://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2016-3.RLTS.T22727714A94958201.en. Downloaded on 15 January 2020.                            

BirdLife International 2016. Aquila audax . The IUCN Red List of Threatened Species 2016: e.T22696064A93542539. https://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2016-3.RLTS.T22696064A93542539.en. Downloaded on 16 January 2020.

BirdLife International 2016. Erythrotriorchis radiatus . The IUCN Red List of Threatened Species 2016: e.T22695699A93524046. https://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2016-3.RLTS.T22695699A93524046.en. Downloaded on 15 January 2020.

BirdLife International 2018. Lophoictinia isura . The IUCN Red List of Threatened Species 2018: e.T22695010A130019707. https://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2018-2.RLTS.T22695010A130019707.en. Downloaded on 15 January 2020. 

BirdLife International 2016. Hieraaetus morphnoides . The IUCN Red List of Threatened Species 2016: e.T22734332A95082821. https://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2016-3.RLTS.T22734332A95082821.en. Downloaded on 16 January 2020.

BirdLife International 2016. Ninox leucopsis . The IUCN Red List of Threatened Species 2016: e.T62023823A95185989. https://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2016-3.RLTS.T62023823A95185989.en. Downloaded on 15 January 2020.

BirdLife International 2016. Ninox strenua . The IUCN Red List of Threatened Species 2016: e.T22689389A93229550. https://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2016-3.RLTS.T22689389A93229550.en. Downloaded on 15 January 2020.

BirdLife International 2016. Tyto multipunctata . The IUCN Red List of Threatened Species 2016: e.T22688435A93197565. https://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2016-3.RLTS.T22688435A93197565.en. Downloaded on 15 January 2020.

Bonta, M., Gosford, R., Eussen, D., Ferguson, N., Loveless, E., & Witwer, M. (2017). Intentional fire-spreading by “Firehawk” raptors in Northern Australia. Journal of Ethnobiology, 37(4), 700-719.

Debus, S., Kirwan GM y Christie, DA (2020). Azor roja ( erythrotriorchis radiatus ). En: del Hoyo, J., Elliott, A., Sargatal, J., Christie, DA & De Juana, E. (eds.). Handbook of the Birds del mundo vivo . Lynx Edicions, Barcelona. (recuperado de https://www.hbw.com/node/53092 el 15 de enero 2020).

Citar como / Cite as:

Sánchez, R. 2020. Rapaces australianas ¿Los incendios pueden llegar a ser una amenaza a medio plazo?. Eagles News, Ecología, Biología y Conservación de las rapaces. Entrada. 49.

Sánchez, R. 2020. Australian Raptors, Can fires become a threat in the medium term?. Eagles News,- Ecology, Biology & Conservation of Raptos, Post 49.


Australian Raptors, Can fires become a threat in the medium term?

Australia burns this summer like never before, what will be the impact of these fires on the raptor endemic population? Should an endemic species be classified as a minor type of concern? Especially if most of its population is in one country?

After 34 months very dry and the warmest year of the last century, Australia burns again, but this time they face the most serious wave of fires remembered. So far this summer the fires are being intense in the southwest of the country during the last months and the dramatic situation still continues the flames have already devastated about 107,000 square kilometers. This area is equivalent to 0.001% of the Australian area, as a percentage the situation does not seem so alarming, but if we move to another scale, the burned area is equivalent to the total area of ​​the Netherlands, Belgium and 85% of Switzerland. It is estimated that these fires have generated 400 megatons of C02 and the smoke has reached more than 10,000 kilometers away. Although the real figures are still unknown, but all the media agree that the disaster is great.

Behind these fires is the hand of man, either directly or indirectly, To a large extent this wave of fires has been favored and propagated by the effects of climate change. This summer in the Australian continent heat waves are being recorded that are reaching historical highs, in December they exceeded 40º in large areas of the Australian east coast. According to the Australian Meteorology Office (BOM) behind these large fires, there is the so-called Indian Ocean Dipole (IOD). This phenomenon occurs when the western part of the Indian Ocean heats up and the water temperature is above average and the eastern part cools and the average water temperature drops. When this happens the direct consequence is a significant decrease in rainfall in the eastern basin and a rise in temperatures in the Australian continent, while in the western basin (West African coast) rainfall increases causing flooding, which is exactly what this happening in the summer 2019-2020. The BOM warns that climate change is affecting the (IOD) cycle, a progressive increase in temperatures in the Australian continent is expected in the following years, so it is expected that the impact of fire will increase progressively.

During the current wave of fires that are ravaging this continent it is estimated that millions of wild animals have died, the figures are around 1,000 million, it is only estimated that in the case of Koala 30% of the population may have died. As for the birds in this country, 737 regular species have been registered, 351 species are endemic. There live 37 species of raptors, 27 diurnal (20 accipitriform and 7 falconiform) and 10 nocturnal (5 tytonidae and 5 strigidae). 32.47% of the Australian raptor species are endemic to the country and 43.24% are endemic to Oceania, while only 24.32 of the species have their distribution range in addition to Australia in other continents.

This wave of fires can have serious consequences on some of the species of raptors that live there, especially on the endemics that inhabit the area where forest fires are occurring. At 46.15% (N = 13) 3 species of accipitriformes, 1 of tytonidae and 2 strigidae inhabit a large part of their troops in the regions affected by fires. Of these 6 species 5 are listed as species of least concern (LC) and 1 as an almost threatened species (NT).

The fires are mainly affecting the habitat of 3 endemic species, the Grey Goshawk (Accipiter novaehollandiae), the Lesser Sooty-owl (tyto multipunctata) and the Powerful Olw (Ninox strenua) all listed as species of minor concern, but with a size of small population The estimated population size of Grey Goshawk is estimated between 1250-5000 breeding pairs and with a decreasing population trend (International BirdLife, 2016). The estimated population size of Powerful Olw is between 1100 and 1400 breeding pairs with a stable population trend (International BirdLife, 2016), however in the case of the Lesser Sooty-owl the population size is unknown, but it is unknown He believes that his population trend is increasing (BirdLife International, 2016). In these species only forest fires are considered as a threat to one of these species, the Powerful Olw, for the other two species, fires are not considered a threat (BirdLife International, 2016).

Another species such as Square-tailed Kite (Lophoictinia isura) fires affect 50% of its range, this species is classified as of minor concern and the real size of its population is unknown. But it is estimated that the population trend is decreasing (BirdLife international, 2018). Among its threats, habitat destruction has been described by the extension of agriculture, but forest fires are not cited (BirdLife International, 2018).

As for the Red Goshawk (Accipiter radiatus) and the Tasmanian Boobook (Ninox leucopsis), fires are found within 25% of their range, both are forest species. The Goshawk Network is listed as an almost threatened species (NT) and its population size is estimated at 700 breeding pairs with a declining population trend (International BirdLife, 2016), while the Tasmanian Boobook is unknown population size and estimates that it presents stable population trends (BirdLife international, 2016). Among the threats described for the Goshawk Network, there are forest fires (BirdLife International, 2016), the destruction and death of chicks by forest fires is known (Debus, S., Kirwan, GM & Christie, DA 2020) however For the Tasmanian Boobook, fires have not been described as a threat to its population.

In addition to the affectation to the aforementioned species, fires are affecting other characteristic species of this continent, that inhabit their forests and that are reproducing, the Wedge-tailed Eagle (Aquila audax) and the Little Eagle (Hieraaetus morphnoides) are species very abundant throughout the continent, but in the case of the Wedge-tailed Eagle in New South Welsh and Victoria is where it is most abundant, both are forest species that place their nests on trees, so that in all areas affected hundreds of nests with all their chicks will have been burned by the flames. It is not known what the real size of the populations of these two species is, although if it is known with certainty that they are abundant, both are classified as species of minor concern and for none they are considered to burn forest as potential threats (BirdLife international, 2016 ).

The IUCN red list is currently the only tool to know the conservation status of the species, but the information it offers is not homogeneous and there are still many species that do not have information on their conservation status or threats or Well, the information it offers is insufficient. Another aspect is that for the endemic species the same criteria is used as for the non-endemic species. Perhaps it would be necessary to change the criteria for endemic species since by concentrating their troops in a single range of distribution, the possibility of extinction or suffering a significant population decline in the event of a disaster of different scope is higher than for a species of With a wide range, not only a natural disaster but inadequate technical or political management can put them at risk. The case that we are living in Australia can be an example of this, several of the species that inhabit the affected area, the size of their population is unknown, and the fires in recent summers are recurring. Perhaps there has been a lack of foresight by the authorities to foresee its impact in the future? Have the means for fighting fire progressively increased? Have they foreseen the impact on wildlife?.

In addition to the causes of this aforementioned wave of fires, some species of raptors will also be contributing to the spread of the fires. An investigation (Bonta, et al 2017) concluded that some species of raptors that fed in the vicinity of forest fires, learned to expand the fires by moving burning branches from the edges of the fires to unburned areas to better access the dams , this behavior was recorded in three species, in the Black kite (Milvus migrans) in the Whistling Kite (Haliastur sphenurus) and the Bronw falcon (Falco berigora), these three species are residents in the areas that are being devastated by fires. However, although these species may contribute indirectly to the expansion of fires, they are not the cause of them.

In recent years we are witnessing the alarming increase in forest fires, not only in Australia, in California, Recently in the Amazon region, in the Iberian Peninsula or in areas close to the Arctic circle. These fires of great magnitude are clear indicators of climate change, the increase in global temperature is generating water stress to the vegetation and this is one of the effects of global warming. The culture of fire must change or we will contribute to the advancement of desertification, interactions between man and fire that until 30 years ago had hardly any consequences on the landscapes, nowadays they have very important consequences and are capable of quickly transforming the landscape. To burn today is to drive a time bomb, the use of fire must cease to be a driving tool. Currently the small burns that were made to clarify the landscape can create large fires with very serious consequences from the environmental, economic and human point of view. On the other hand, the action of arsonists or environmental terrorists can have even more serious and tragic consequences, so more means have to be used to prosecute such crimes. If urgent measures are not taken to alleviate this serious environmental problem, events such as those happening in Australia can be repeated again in more places and the consequences on the environment will be devastating.

Cite as:

Sánchez, R. 2020. Australian Raptors, Can fires become a threat in the medium term?. Eagles News,- Ecology, Biology & Conservation of Raptos, Post 49.