Mortalidad de Quebrantahuesos por malaria aviar; cual sera su futura repercusión

El cambio climático es una de las amenazas globales que más pueden condicionar la vida sobre nuestro planeta, el calentamiento global ya tienen consecuencias y las aves son solo un indicador más. Una de ellas el hallazgo de malaria aviar hasta los 1500 en los Pirineos, esta enfermedad supondrá un problema de conservación para la rapaz más amenazada de la cordillera.

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La afección del cambio climático sobre las aves es prioritario y son muchas las investigaciones que se están realizando para conocer su efecto, sus consecuencias y las posibles medidas a tomar para reducir su impacto, aunque todas coinciden en que la única medida eficaz para frenarlo es la reducción de emisiones de gases que provocan el efecto invernadero.

Entre las consecuencias de la subida global de las temperaturas que se se conocen ya se han descrito numerosas consecuencias que ya están afectando negativamente a las aves. En Europa se ha comprobado que entre 1980 y 2010 se han invertido las tendencias poblacionales de las especies, las que están adaptadas al calor experimentan una subida mientras que las adaptadas al frío decrecen, esto se agudiza especialmente a partir de 1990, efectos similares se han descrito ya en Norteamérica (Gregory et al. 2009) En estudios realizados a la respuesta de las especies al cambio climático tuvieron un mayor porcentaje respuesta negativa (Pacifici et al. En revisión.).  También se ha comprobado que numerosas especies están creciendo las poblaciones más septentrionales mientras que las poblaciones meridionales decrecen (Zuckerberg et al.2009; Auer y King, 2014; Virkkala y Lehikoinen, 2014 y Gillings et al. 2015), las especies de  montañas ganan altura  (Archaux, F. , 2004; Zuckerberg et al.2009; Auer y King, 2014; Forero-Medinaet al. 2011; Harris et al. 2012; Freeman y Freeman, 2014; Maggini et al. 2011; Peh, 2007 y Popy et al. 2010).  Muchas especies sincronizan el nacimiento de sus polluelos con la mayor abundancia de presas y así garantizan el éxito reproductivo sin embargo en algunas especies ya se están encontrando divergencias entre la época de reproducción y el periodo con mayor abundancia de suministro de alimento  (McKinnon et al. 2012) y el nacimiento de sus polluelos no coincide con la mayor abundancia de sus presas, esto no solo afecta a una especie concreta si no altera totalmente la relación predador – presa y afecta a toda una comunidad de vertebrados. 

Recientes investigaciones desarrolladas por técnicos de la Fundación Aquila, en España. Han encontrado en el marco de sus investigaciones, que las altas temperaturas debilitan el sistema inmunológico de ciertas especies de rapaces que habitan en el bosque mediterráneo, mientras que en ese mismo habitat las especies mejor adaptadas al calor no se reducen las defensas contra las enfermedades.

No son pocas también las investigaciones orientadas a prever futuros efectos, la gran mayoría coinciden en que muchas especies sufrirán grandes cambios y contracciones en su área de distribución, incluso para muchas especies se espera la perdida total de su hábitat.  Se espera que aumente el riego de extinción de especies y una perdida importante de biodiversidad, las más afectadas pueden ser las especies endémicas o con rango de distribución reducido, las especies con amplios rangos de distribución se espera que tengan una mayor adaptación.  Otra hipótesis con la que se esta trabajando es que las especies generalistas se podrán adaptar a los cambios a una mayor velocidad que los especialista y estos últimos ademas estarán condicionados por los impactos sobre sus presas principales.  En cuanto a la irrupción de nuevas enfermedades o que ante un escenario de cambio climático el área libre de malaria aviar se reduzca (Benning et al. 2002).

En este último aspecto en España se ha generado una investigación con el Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) liderado por la Fundación para la conservación del Quebrantahuesos y financiado por la Fundación Iberdrola, también han colaborado la Universidad de Zaragoza y de Castilla- La Mancha. La investigación se ha desarrollado en el Pirineo oscense y como resultado de ella destaca la muerte de al menos 5 pollos de esta especie por malaria aviar, el primer caso de contagio ocurrió hace 7 años, en esa ocasión el pollo se pudo tratar in situ con antimaláricos y logró sobrevivir.  Los investigadores señalan que las muertes ocurrieron en primavera y que como consecuencia del aumento de las temperaturas en ese periodo, ahora coinciden en Pirineos los vectores con los pollos pequeños de Quebrantahuesos, que ha esa edad aun no han desarrollado su sistema inmunológico, además de los 5 ejemplares muertos en 3 ejemplares encontraron anticuerpos en sangre.

En los últimos 7 años los autores de este estudio en los últimos años analizaron mosquitos y moscas negras en busca de la malaria aviar en el área de estudio, en un 20,6% encontraron hemoparásitos del genero Plasmodium, las secuencias obtenidas identificaron que el 70% el hemoparásito fue Plasmodium relictum, la especie habitualmente causante de la malaria aviar. Los mosquitos y moscas negras que dieron positivo se han llegado a detectar a alturas de hasta 1500 metros en la comarca de la Ribagorza. Hasta hace poco más de una década, el clima más frío a esa altitud limitaba la actividad de los mosquitos transmisores de esa enfermedad, por lo que el Quebrantahuesos no tenia contacto con esa enfermedad.  En los últimos años se estima que entre un 4,1 y 12,5 de los pollos nacidos anualmente han dado positivo a la malaria aviar.  Las previsiones es que sigan subiendo las temperaturas media y por ello los mosquitos y moscas negras que contienen hemoparásitos del genero Plasmodium afecten a ejemplares que nidifican a mayor altura.

En el resto de poblaciones pirenaicas de Quebrantahuesos no se ha descrito la presencia de Malaria aviar.  Actualmente el Quebrantahuesos ya se esta reproduciendo fuera de Pirineos, concretamente en Andalucía y en Asturias, estas poblaciones se han conseguido mediante la reintroducción de ejemplares criados en cautividad, el número de parejas reproductoras en estas poblaciones aún es insuficiente y necesitan de una fuerte intervención para continuar creciendo. En la zona de reintroducción de Asturias aún no se ha detectado ningún caso de malaria aviar y en la población andaluza aún no ha sido descrita, por lo que parece que el problema inicialmente esta reducido a ciertas zonas del Pirineo oscense.  

La malaria aviar esta considerada como una de las enfermedades que mayor mortalidad esta provocando en especies de aves, especialmente de pequeños passeriformes como el Gorrión común (Passer domesticus) que por ejemplo en Londres se ha desplomado su población en un 71% los últimos 25 años a causa de la malaria aviar, este problema se sugiere que esta relacionado directamente con el aumento de temperaturas (Dadam et al 2019).


Bearded Vulture mortality from avian malaria; what will be its future impact

Climate change is one of the global threats that can most condition life on our planet, global warming already has consequences and birds are just one more indicator. One of them the finding of avian malaria until 1500 in the Pyrenees, this disease will be a conservation problem for the most threatened raptor in the mountains.

The impact of climate change on birds is a priority and there are many investigations that are being carried out to know its effect, its consequences and the possible measures to be taken to reduce its impact, although all agree that the only effective measure to curb it is reduction of gas emissions that cause the greenhouse effect.

Among the consequences of the global rise in known temperatures, numerous consequences have already been described that are already negatively affecting birds. In Europe it has been proven that between 1980 and 2010 the population trends of the species have been reversed, those that are adapted to heat experience a rise while those adapted to cold decrease, this is especially acute since 1990, similar effects have been already described in North America (Gregory et al. 2009) In studies conducted on the response of species to climate change they had a higher negative response percentage (Pacifici et al. In review.). It has also been proven that numerous species are growing the northernmost populations while southern populations are decreasing (Zuckerberg et al. 2009; Auer and King, 2014; Virkkala and Lehikoinen, 2014 and Gillings et al. 2015), mountain species gain height (Archaux, F., 2004; Zuckerberg et al. 2009; Auer and King, 2014; Forero-Medinaet al. 2011; Harris et al. 2012; Freeman and Freeman, 2014; Maggini et al. 2011; Peh, 2007 and Popy et al. 2010). Many species synchronize the birth of their chicks with the greatest abundance of prey and thus guarantee reproductive success, however in some species divergences are already being found between the breeding season and the period with the greatest abundance of food supply (McKinnon et al. 2012) and the birth of its chicks does not coincide with the greater abundance of its prey, this not only affects a specific species but does not completely alter the predator-prey relationship and affects an entire vertebrate community.

Recent research carried out by technicians of the Aquila Foundation, in Spain. They have found in the framework of their research that high temperatures weaken the immune system of certain species of raptors that inhabit the Mediterranean forest, while in that same habitat the species best adapted to heat do not reduce the defenses against diseases.

There are also few investigations aimed at anticipating future effects, the vast majority agree that many species will undergo major changes and contractions in their range, even for many species the total loss of their habitat is expected. It is expected to increase the risk of species extinction and a significant loss of biodiversity, the most affected may be endemic species or with reduced distribution range, species with wide distribution ranges are expected to have greater adaptation. Another hypothesis that is being worked on is that generalist species can adapt to changes at a faster rate than specialists and the latter will also be conditioned by the impacts on their main prey. Regarding the emergence of new diseases or that in a scenario of climate change the area free of avian malaria is reduced (Benning et al. 2002).

In this last aspect in Spain an investigation has been generated with the Bearded Vulture (Gypaetus barbatus) led by the Foundation for the Conservation of the Bearded Vulture and financed by the Iberdrola Foundation, the University of Zaragoza and Castilla-La Mancha have also collaborated. The investigation has been carried out in the Pyrenees and as a result it highlights the death of at least 5 chickens of this species due to avian malaria, the first case of infection occurred 7 years ago, on that occasion the chicken could be treated in situ with antimalarial and managed to survive. The researchers point out that the deaths occurred in spring and that as a result of the increase in temperatures during that period, the vectors with the small chickens of Bearded Vulture now coincide in the Pyrenees, which at that age have not yet developed their immune system, in addition to the 5 dead specimens in 3 specimens found antibodies in the blood.

In the last 7 years the authors of this study in recent years analyzed mosquitoes and blackflies in search of avian malaria in the study area, in 20.6% they found hemoparasites of the Plasmodium genus, the sequences obtained identified that 70 % the hemoparasite was Plasmodium relictum, the species that usually causes avian malaria. The mosquitoes and black flies that tested positive have been detected at heights of up to 1500 meters in the Ribagorza region. Until a little over a decade ago, the coldest climate at that altitude limited the activity of mosquitoes transmitting that disease, so the Bonebreaker had no contact with that disease. In recent years it is estimated that between 4.1 and 12.5 of the chickens born annually have tested positive for avian malaria. The forecasts are that the average temperatures continue to rise and therefore the mosquitoes and black flies that contain hemoparasites of the Plasmodium genus affect specimens that nest at a higher height.

In the rest of Pyrenean populations of Bearded Vulture the presence of avian Malaria has not been described. Currently the Bearded Vulture is already reproducing outside the Pyrenees, specifically in Andalusia and Asturias, these populations have been achieved through the reintroduction of specimens bred in captivity, the number of breeding pairs in these populations is still insufficient and they need a strong intervention To continue growing. In the reintroduction zone of Asturias no case of avian malaria has yet been detected and in the Andalusian population it has not yet been described, so it seems that the problem is initially reduced to certain areas of the Pyrenees.

Avian malaria is considered to be one of the diseases that causes the highest mortality in bird species, especially small passerines such as the House Sparrow (Passer domesticus) which, for example, in London, its population has plummeted by 71% in the last 25 years Because of avian malaria, this problem suggests that it is directly related to the rise in temperatures (Dadam et al 2019).

Referencias bibliográficas / Bibliographic references.

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Benning, T. L., LaPointe, D., Atkinson, C. T. y Vitousek, P. M. (2002) Interactions of climate change with biological invasions and land use in the Hawaiian Islands: modeling the fate of endemic birds using a geographic information system. Proc. Natl. Acad. Sci. USA. 99: 14246–14249. 

Dadam, D., Robinson, R. A., Clements, A., Peach, W. J., Bennett, M., Rowcliffe, J. M., & Cunningham, A. A. (2019). Avian malaria-mediated population decline of a widespread iconic bird species. Royal Society open science, 6(7), 182197.

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Gregory, R. D., Willis, S. G., Jiguet, F., Voŕíšek, P., Klvaňová, A., Strien, A. V., Huntley, B., Collingham, Y. C., Couvet, D. y Green, R. E. (2009) An indicator of the impact of climatic change on European bird populations. PLoS One 4: e4678.

Harris, J. B. C., Yong, D. L., Sheldon, F. H., Boyce, A. J., Eaton, J. A., Bernard, H., Biun, A., Langevin, A., Martin, T. E. y Wei, D. (2012) Using diverse data sources to detect elevational range changes of birds on Mount Kinabalu, Malaysian Borneo. Raffles B. Zool. 25: 197–247.

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McKinnon, L., Picotin, M., Bolduc, E., Juillet, C. y Bêty, J. (2012) Ti- ming of breeding, peak food availability, and effects of mismatch on chick growth in birds nesting in the High Arctic. Can. J. Zool. 90: 961–971. 

Pacifici, M., Visconti, P., Cassola, F. M., Watson, J. E. M., Butchart, S. H. M. y Rondinini, C. Most threatened bird and mammal species are likely to be already impacted by climate change. In review.

Peh, K. S. H. (2007) Potential effects of climate change elevatio- nal distributions of tripical birds in Southeast Asia. Condor 109: 437–441.

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Zuckerberg, B., Woods, A. M. y Porter, W. F. (2009) Poleward shifts in breeding bird distributions in New York State. Glob. Change Biol. 15: 1866–1883. 

Virkkala, R. y Lehikoinen, A. (2014) Patterns of climate-induced density shifts of species: poleward shifts faster in northern boreal birds than in southern birds. Glob. Change Biol. 20: 2995–3003.

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Rapaces australianas ¿Los incendios pueden llegar a ser una amenaza a medio plazo?

Australia este verano arde como nunca antes lo había hecho, ¿cual será el impacto de estos incendios sobre la población de rapaces endémicas? ¿Una especie endémica debería estar catalogada como una especie de preocupación menor? ¿Especialmente si el grueso de su población está en un único país? 

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Tras 34 meses muy secos y el año más cálido del último siglo, Australia arde de nuevo, pero esta vez se enfrentan a la oleada de incendios más graves que se recuerda. En lo que va de verano los incendios se están siendo intensos en el suroeste del país durante los últimos meses y aún continua la dramática situación las llamas han arrasado ya unos 107.000 kilómetros cuadrados. Esta superficie equivale al 0,001% de la superficie australiana, porcentualmente la situación no parece tan alarmante, pero si pasamos a otra escala la superficie quemada equivale a la superficie total de los Países bajos, Bélgica y el 85% de Suiza. Se estima que estos incendios han generado 400 megatoneladas de C02 y el humo ha llegado a más de 10.000 kilómetros de distancia. Aunque las cifras reales aún se desconocen, pero todos los medios coinciden en que el desastre es gran magnitud.

Milanos buscando comida en el frente de un incendio – Milanos looking for food in front of a fire

Detrás de estos incendios esta la mano del hombre, bien de forma directa o indirecta, En gran medida esta oleada de incendios se ha visto favorecida y propagada por los efectos del cambio climático. Este verano en el continente australiano se están registrando olas de calor que están  alcanzando máximas históricas, en el mes de diciembre se superaron los 40º en amplias zonas de la costa este australiana. Según la Oficina de Meteorología de Australia (BOM) detrás de estos grandes incendios, está el llamado dipolo del océano Índico (IOD).  Este fenómeno se  produce cuando la zona occidental del océano Indico se calienta y la temperatura del agua está por encima de la media y la parte oriental se enfría y la temperatura media del agua desciende. Cuando esto sucede la consecuencia directa es una disminución importante de las lluvias en la cuenca oriental y una subida de temperaturas en el continente australiano, mientras que en la cuenca occidental (costa oeste africana) aumentan las precipitaciones provocando inundaciones, que es exactamente lo que está sucediendo en el verano 2019-2020.  La BOM advierte que el cambio climático está afectando al ciclo de (IOD), se espera un aumento progresivo de las temperaturas  en el continente Australiano en los siguientes años, por lo que es previsible que el impacto del fuego aumente progresivamente.

Durante la actual oleada de incendios que esta asolando este continente se estima que han muerto millones de animales salvajes, las cifras rondan en torno a los 1.000 millones, solamente se estima que en el caso del Koala pueden haber muerto un 30% de la población.  En cuanto a las aves  en este país se han registrado 737 especies regulares, 351 especies son endémicas.  Allí  habitan 37 especies de aves rapaces, 27 diurnas (20 accipitriformes y 7 falconiformes) y 10 nocturnas  (5 tytonidae y 5  strigidae).  El 32,47% de las especies de rapaces australianas son endémicas del país y el 43,24% son endémicas de Oceanía, mientras que solo24,32 de las especies tienen su rango distribución además de Australia en otros continentes.  

Está oleada de incendios puede tener graves consecuencias sobre algunas de las especies de rapaces que allí habitan, en especial sobre las endémicas que habitan en la zona donde se están produciendo los incendios forestales. Al 46,15% (N=13) 3 especies de accipitriformes, 1 de tytonidae y 2  strigidae habitan gran parte de sus efectivos en las regiones afectadas por los incendios.  De estas 6 especies 5 están catalogadas como especies de preocupación menor (LC) y 1 como especie casi amenazada (NT). 

Los incendios están afectando principalmente al hábitat de 3 especies endémicas, el azor gris (Accipiter novaehollandiae), la lechuza moteada (tyto multipunctata) y el ninox robusto (ninox strenua) todas catalogadas como especies de preocupación menor, pero con un tamaño de población reducido. El tamaño estimado de la población de azor gris está estimada entre 1250-5000 parejas reproductoras y con una tendencia poblacional decreciente (BirdLife internacional, 2016). El tamaño de la población estimada de minox robusto es de  entre 1100 y 1400 parejas reproductoras con una tendencia poblacional estable (BirdLife internacional, 2016), sin embargo en el caso de la Lechuza moteada se desconoce el tamaño de su población, pero se cree que su tendencia poblacional está en aumento (BirdLife internacional, 2016).  En estas especies solo se considera a los incendios forestales como una amenaza para una de estas especies, el ninox robusto, para las otras dos especies no se consideran a los incendios como una amenaza (BirdLife internacional, 2016).

Azor gis, forma blanca en vuelo. / Gray Goshawk, white form in flight.

Otra especie como el milano colicuadrado (Lophoictinia isura) los incendios afectan al 50% de su área de distribución, esta especie está catalogada como de preocupación menor y se desconoce el tamaño real de su población. Pero se estima que la tendencia poblacional es decreciente (BirdLife internacional, 2018).  Entre sus amenazas, se ha descrito la destrucción del hábitat por la extensión de la agricultura, pero no se cita los incendios forestales  (BirdLife internacional, 2018).

En cuanto al azor rojo (Erythrotriorchis radiatus) y del ninox de tasmania  (ninox leucopsis) los incendios se encuentran dentro del 25% de su área de distribución, ambas son especies forestales. El azor rojo está catalogado como especie casi amenazada (NT) y el tamaño de su población está estimado en 700 parejas reproductoras con una tendencia poblacional  decreciente (BirdLife internacional, 2016), mientras que el ninox de tasmania se desconoce el  tamaño de su población y se estima que presenta tendencias poblacionales estables (BirdLife internacional, 2016).  Entre las amenazas descritas para el azor rojo, se encuentran los incendios forestales (BirdLife internacional, 2016), se conoce la destrucción y la muerte de polluelos por incendios forestales (Debus, S., Kirwan, GM & Christie, DA 2020) sin embargo para el minox de Tasmania no se han descrito los incendios como una amenaza para su población.

Además de la afección a las especies citadas los incendios están afectando a otras especies características de este continente, que habitan en sus bosques y que se están reproduciendo, el águila audax (Aquila audax) y el águila chica (Hieraaetus morphnoides) en todo el continente, pero en el caso del águila audax en nueva galés del sur y Victoria es donde es más abundante, ambas son especies forestales que ubican sus nidos sobre árboles, por lo que con toda seguridad en las áreas afectadas por las llamas se habrán quemado centenares de nidos con todos sus polluelos. Se desconoce cuál es el tamaño real de las poblaciones de estas dos especies, aunque sí se sabe con certeza que son abundantes, ambas están catalogadas como especies de preocupación menor y  para ninguna se consideran a los incendia forestales como potenciales amenazas (BirdLife internacional, 2016).

La lista roja de la UICN actualmente es la única herramienta para conocer el estado de conservación de las especies, pero la información que ofrece no es homogénea y son aún muchas las especies de las que no se dispone información sobre su estado de conservación o amenazas o bien la información que ofrece es insuficiente. Otro aspecto es que para las especies endémicas se tiene el mismo criterio que para las especies no endémicas. Quizás sería necesario cambiar el criterio para las especies endémicas ya que al concentrar sus efectivos en un único rango de distribución, la posibilidad de extinguirse o de sufrir un descenso poblacional importante en caso de un desastre de diferente ámbito es más alto que para una especie de con un amplio rango, no solo un desastre natural si no una gestión técnica o política  inadecuada las puede poner en riesgo.  El caso que estamos viviendo en Australia puede ser un ejemplo de ello, varias de las especies que habitan en el área afectada se desconocen el tamaño de su población sus amenazas y los incendios en los últimos veranos son recurrentes. ¿Quizás ha habido una falta de previsión de las autoridades para prever su impacto a futuro?, ¿han aumentado progresivamente los medios para luchar contra el fuego?, ¿han previsto el impacto sobre la fauna?

Además de las causas de esta oleada de incendios anteriormente citadas, también estarán contribuyendo a la propagación de los incendios algunas especies de rapaces. Una investigación (Bonta, et al 2017) concluyo que algunas especies de rapaces que se alimentaban en las proximidades de incendios forestales, aprendieron a expandir los incendios trasladando ramas ardiendo desde los bordes de los incendios hasta zonas sin quemar para poder acceder mejor a las presas, este comportamiento se registro en tres especies, en el milano negro (Milvus migrans)  en el milano silbador (Haliastur sphenurus) y el halcón berigora (Falco berigora), estas tres especies son residentes en las áreas que están siendo devastadas por los incendios. Sin embargo aunque estas especies puedan contribuir indirectamente  a la expansión de los incendios, no son los causantes de los mismos.

En los últimos años estamos siendo testigos del alarmante aumento de incendios forestales, no solo en Australia, en California, Recientemente en la región del amazonas, en la península ibérica o en áreas próximas al círculo polar ártico. Estos incendios de gran magnitud son claros indicadores del cambio climático, el aumento de la temperatura global está generando un estrés hídrico a la vegetación y esto es uno de los efectos del calentamiento global. La cultura del fuego debe de cambiar o contribuiremos al avance de la desertificación, interacciones entre el hombre y el fuego que hasta hace 30 años apenas tenían consecuencias sobre los paisajes, actualmente tienen consecuencias muy importantes y son capaces de transformar rápidamente el paisaje. Realizar quemas actualmente es manejar una bomba de relojería, el uso del fuego tiene que dejar de ser una herramienta de manejo. Actualmente las pequeñas quemas que se hacían para aclarar el paisaje pueden crear grandes incendios con consecuencias muy graves desde el punto de vista medio ambiental, económico y humanos.  Por otro lado la acción de los pirómanos o de terroristas medioambientales pueden tener consecuencias aún más graves y trágicas, por lo que se tienen que emplear más medios para perseguir este tipo de delitos.  De no tomarse medidas urgentes para paliar este grave problema medioambiental, los sucesos como los que están aconteciendo en Australia pueden repetirse de nuevo en más lugares y las consecuencias sobre el medio ambiente serán devastadoras.

Referencias bibliográficas / Bibliographic references

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Bonta, M., Gosford, R., Eussen, D., Ferguson, N., Loveless, E., & Witwer, M. (2017). Intentional fire-spreading by “Firehawk” raptors in Northern Australia. Journal of Ethnobiology, 37(4), 700-719.

Debus, S., Kirwan GM y Christie, DA (2020). Azor roja ( erythrotriorchis radiatus ). En: del Hoyo, J., Elliott, A., Sargatal, J., Christie, DA & De Juana, E. (eds.). Handbook of the Birds del mundo vivo . Lynx Edicions, Barcelona. (recuperado de https://www.hbw.com/node/53092 el 15 de enero 2020).

Citar como / Cite as:

Sánchez, R. 2020. Rapaces australianas ¿Los incendios pueden llegar a ser una amenaza a medio plazo?. Eagles News, Ecología, Biología y Conservación de las rapaces. Entrada. 49.

Sánchez, R. 2020. Australian Raptors, Can fires become a threat in the medium term?. Eagles News,- Ecology, Biology & Conservation of Raptos, Post 49.


Australian Raptors, Can fires become a threat in the medium term?

Australia burns this summer like never before, what will be the impact of these fires on the raptor endemic population? Should an endemic species be classified as a minor type of concern? Especially if most of its population is in one country?

After 34 months very dry and the warmest year of the last century, Australia burns again, but this time they face the most serious wave of fires remembered. So far this summer the fires are being intense in the southwest of the country during the last months and the dramatic situation still continues the flames have already devastated about 107,000 square kilometers. This area is equivalent to 0.001% of the Australian area, as a percentage the situation does not seem so alarming, but if we move to another scale, the burned area is equivalent to the total area of ​​the Netherlands, Belgium and 85% of Switzerland. It is estimated that these fires have generated 400 megatons of C02 and the smoke has reached more than 10,000 kilometers away. Although the real figures are still unknown, but all the media agree that the disaster is great.

Behind these fires is the hand of man, either directly or indirectly, To a large extent this wave of fires has been favored and propagated by the effects of climate change. This summer in the Australian continent heat waves are being recorded that are reaching historical highs, in December they exceeded 40º in large areas of the Australian east coast. According to the Australian Meteorology Office (BOM) behind these large fires, there is the so-called Indian Ocean Dipole (IOD). This phenomenon occurs when the western part of the Indian Ocean heats up and the water temperature is above average and the eastern part cools and the average water temperature drops. When this happens the direct consequence is a significant decrease in rainfall in the eastern basin and a rise in temperatures in the Australian continent, while in the western basin (West African coast) rainfall increases causing flooding, which is exactly what this happening in the summer 2019-2020. The BOM warns that climate change is affecting the (IOD) cycle, a progressive increase in temperatures in the Australian continent is expected in the following years, so it is expected that the impact of fire will increase progressively.

During the current wave of fires that are ravaging this continent it is estimated that millions of wild animals have died, the figures are around 1,000 million, it is only estimated that in the case of Koala 30% of the population may have died. As for the birds in this country, 737 regular species have been registered, 351 species are endemic. There live 37 species of raptors, 27 diurnal (20 accipitriform and 7 falconiform) and 10 nocturnal (5 tytonidae and 5 strigidae). 32.47% of the Australian raptor species are endemic to the country and 43.24% are endemic to Oceania, while only 24.32 of the species have their distribution range in addition to Australia in other continents.

This wave of fires can have serious consequences on some of the species of raptors that live there, especially on the endemics that inhabit the area where forest fires are occurring. At 46.15% (N = 13) 3 species of accipitriformes, 1 of tytonidae and 2 strigidae inhabit a large part of their troops in the regions affected by fires. Of these 6 species 5 are listed as species of least concern (LC) and 1 as an almost threatened species (NT).

The fires are mainly affecting the habitat of 3 endemic species, the Grey Goshawk (Accipiter novaehollandiae), the Lesser Sooty-owl (tyto multipunctata) and the Powerful Olw (Ninox strenua) all listed as species of minor concern, but with a size of small population The estimated population size of Grey Goshawk is estimated between 1250-5000 breeding pairs and with a decreasing population trend (International BirdLife, 2016). The estimated population size of Powerful Olw is between 1100 and 1400 breeding pairs with a stable population trend (International BirdLife, 2016), however in the case of the Lesser Sooty-owl the population size is unknown, but it is unknown He believes that his population trend is increasing (BirdLife International, 2016). In these species only forest fires are considered as a threat to one of these species, the Powerful Olw, for the other two species, fires are not considered a threat (BirdLife International, 2016).

Another species such as Square-tailed Kite (Lophoictinia isura) fires affect 50% of its range, this species is classified as of minor concern and the real size of its population is unknown. But it is estimated that the population trend is decreasing (BirdLife international, 2018). Among its threats, habitat destruction has been described by the extension of agriculture, but forest fires are not cited (BirdLife International, 2018).

As for the Red Goshawk (Accipiter radiatus) and the Tasmanian Boobook (Ninox leucopsis), fires are found within 25% of their range, both are forest species. The Goshawk Network is listed as an almost threatened species (NT) and its population size is estimated at 700 breeding pairs with a declining population trend (International BirdLife, 2016), while the Tasmanian Boobook is unknown population size and estimates that it presents stable population trends (BirdLife international, 2016). Among the threats described for the Goshawk Network, there are forest fires (BirdLife International, 2016), the destruction and death of chicks by forest fires is known (Debus, S., Kirwan, GM & Christie, DA 2020) however For the Tasmanian Boobook, fires have not been described as a threat to its population.

In addition to the affectation to the aforementioned species, fires are affecting other characteristic species of this continent, that inhabit their forests and that are reproducing, the Wedge-tailed Eagle (Aquila audax) and the Little Eagle (Hieraaetus morphnoides) are species very abundant throughout the continent, but in the case of the Wedge-tailed Eagle in New South Welsh and Victoria is where it is most abundant, both are forest species that place their nests on trees, so that in all areas affected hundreds of nests with all their chicks will have been burned by the flames. It is not known what the real size of the populations of these two species is, although if it is known with certainty that they are abundant, both are classified as species of minor concern and for none they are considered to burn forest as potential threats (BirdLife international, 2016 ).

The IUCN red list is currently the only tool to know the conservation status of the species, but the information it offers is not homogeneous and there are still many species that do not have information on their conservation status or threats or Well, the information it offers is insufficient. Another aspect is that for the endemic species the same criteria is used as for the non-endemic species. Perhaps it would be necessary to change the criteria for endemic species since by concentrating their troops in a single range of distribution, the possibility of extinction or suffering a significant population decline in the event of a disaster of different scope is higher than for a species of With a wide range, not only a natural disaster but inadequate technical or political management can put them at risk. The case that we are living in Australia can be an example of this, several of the species that inhabit the affected area, the size of their population is unknown, and the fires in recent summers are recurring. Perhaps there has been a lack of foresight by the authorities to foresee its impact in the future? Have the means for fighting fire progressively increased? Have they foreseen the impact on wildlife?.

In addition to the causes of this aforementioned wave of fires, some species of raptors will also be contributing to the spread of the fires. An investigation (Bonta, et al 2017) concluded that some species of raptors that fed in the vicinity of forest fires, learned to expand the fires by moving burning branches from the edges of the fires to unburned areas to better access the dams , this behavior was recorded in three species, in the Black kite (Milvus migrans) in the Whistling Kite (Haliastur sphenurus) and the Bronw falcon (Falco berigora), these three species are residents in the areas that are being devastated by fires. However, although these species may contribute indirectly to the expansion of fires, they are not the cause of them.

In recent years we are witnessing the alarming increase in forest fires, not only in Australia, in California, Recently in the Amazon region, in the Iberian Peninsula or in areas close to the Arctic circle. These fires of great magnitude are clear indicators of climate change, the increase in global temperature is generating water stress to the vegetation and this is one of the effects of global warming. The culture of fire must change or we will contribute to the advancement of desertification, interactions between man and fire that until 30 years ago had hardly any consequences on the landscapes, nowadays they have very important consequences and are capable of quickly transforming the landscape. To burn today is to drive a time bomb, the use of fire must cease to be a driving tool. Currently the small burns that were made to clarify the landscape can create large fires with very serious consequences from the environmental, economic and human point of view. On the other hand, the action of arsonists or environmental terrorists can have even more serious and tragic consequences, so more means have to be used to prosecute such crimes. If urgent measures are not taken to alleviate this serious environmental problem, events such as those happening in Australia can be repeated again in more places and the consequences on the environment will be devastating.

Cite as:

Sánchez, R. 2020. Australian Raptors, Can fires become a threat in the medium term?. Eagles News,- Ecology, Biology & Conservation of Raptos, Post 49.

Impacto del cambio climático sobre una especie del genero Aquila, el águila imperial ibérica

El cambio climático podría condicionar de nuevo el estado de conservación de especies en Peligro de Extinción que actualmente se encuentran fuera de peligro por la implementación de programas activos de conservación.  Una subida de temperaturas y episodios de calor constantes durante el periodo de reproducción podrían afectar negativamente a la productividad del Águila imperial ibérica.

Text in English after Spanish

El cambio climático es un problema global y sus efectos se vienen notando desde el último cuarto de siglo XX, se manifiesta por un aumento de temperaturas, afecta a las precipitaciones y esto está comenzando a provocar cambios importantes en la vegetación.  Sobre la afección del cambio climático a la salud animal poco se ha descrito y los efectos del cambio climático sobre la salud pueden tener consecuencias graves, aunque lógicamente algunas especies se adaptaran mejor que otras.

Ejemplar adulto de águila imperial ibérica / Spanish imperial eagle adult.
Photography: R. Sánchez 2019

Recientemente se ha realizado un estudio sobre el impacto de las olas de calor en varias especies de aves rapaces, entre las que se encontraba el águila imperial ibérica (Aquila adalberti), para este trabajo las muestras se obtuvieron en ejemplares adultos. Esta investigación la realizó el equipo de  investigadores de la fundación Aquila, su objetivo era conocer  la respuesta del sistema inmunológico ante las olas de calor en una docena de especies de rapaces que habitan en la península ibérica. Entre los resultados que obtuvieron, encontraron que a todas las especies les afecta negativamente los episodios de olas de calor, sin embargo a  las especies sedentarias les afecto más negativamente que a las migradoras, por ejemplo el águila calzada (Hieraaetus penatus) y el milano negro (Milvus migran) soportaron mejor estos episodios mientras que de las sedentarias, el águila imperial ibérica fue la que más sufrió durante estos episodios de calor extremos.

En esta investigación se describe que durante los episodios de olas de calor, la producción de linfocitos B se viene abajo y se redujo en un 23,2%.  Los linfocitos B son de vital importancia para el sistema inmune, constituye entre un 5 y un 15% del total de linfocitos y son la primera línea de defensa que se encarga de reconocer a los patógenos y alertar al resto del sistema, son los responsables de la inmunidad humoral. Su función principal es proteger al huésped contra gérmenes por medio de la secreción de anticuerpos que reconocen los patógenos, tienen otras funciones como la regulación negativa de las respuestas inflamatorias, la presentación de antígenos a los linfocitos T y la regulación de respuestas frente a autoantígenos. El debilitamiento del sistema inmune como consecuencia de una ola de calor se mantuvo durante varias semanas, lo que les deja expuestas durante este tiempo a enfermedades virales.  Otra consecuencia que observaron durante los estudios, fue la respuesta a la inflamatoria local, l inflamación es un mecanismo de respuesta y defensa ante cualquier golpe, herida o infección.  Durante los episodios de olas de calor todas las especies expuestas mostraron una respuesta más débil, en esta ocasión las especies sedentarias tuvieron una peor respuesta que las migradoras y también en este aspecto la que peor respuesta tuvo fue el águila imperial ibérica. 

En general las especies de aves migradoras apenas redujeron sus niveles de linfocitos, por ello el impacto de las olas de calor fue menor sobre estas especies.  Según Juan Manuel Blanco, uno de los autores de este trabajo la causa posible es, que hayan desarrollado una mayor plasticidad inmunológica ya que la propia migración favorece una mayor variedad genética, una respuesta más amplia ante los patógenos y mayor elasticidad ante los eventos climáticos.


Impact of climate change on a species of the genus Aquila, the Spanish imperial eagle

Climate change could again condition the conservation status of Endangered Species that are currently out of danger due to the implementation of active conservation programs. A rise in temperatures and constant heat episodes during the breeding period could negatively affect the productivity of the Spanish imperial Eagle.

Climate change is a global problem and its effects have been noticed since the last quarter of the twentieth century, it is manifested by an increase in temperatures, affects rainfall and this is beginning to cause significant changes in vegetation. About the impact of climate change on animal health, little has been described and the effects of climate change on health can have serious consequences, although logically some species will adapt better than others.

Recently a study has been carried out on the impact of heat waves on several species of raptors, among which was the Spanish imperial eagle (Aquila adalberti), for this work the samples were obtained in adult specimens. This research was carried out by the team of researchers of the Aquila Foundation, its objective was to know the response of the immune system to heat waves in a dozen species of raptors that inhabit the Iberian Peninsula. Among the results they obtained, they found that all species were negatively affected by episodes of heat waves, however, sedentary species were affected more negatively than migrants, for example the booted eagle (Hieraaetus penatus) and black dove (Milvus migran) endured these episodes better while the sedentary ones, the Spanish imperial eagle suffered the most during these extreme heat episodes.

This research describes that during episodes of heat waves, the production of B lymphocytes falls apart and was reduced by 23.2%. B lymphocytes are of vital importance to the immune system, constitutes between 5 and 15% of the total lymphocytes and are the first line of defense that is responsible for recognizing pathogens and alerting the rest of the system, they are responsible for humoral immunity. Its main function is to protect the host against germs through the secretion of antibodies recognized by pathogens, they have other functions such as the negative regulation of inflammatory responses, the presentation of antigens to T lymphocytes and the regulation of responses to autoantigens. The weakening of the immune system as a result of a heat wave was maintained for several weeks, which leaves them exposed during this time to viral diseases. Another consequence they observed during the studies was the response to the local inflammatory, inflammation is a mechanism of response and defense against any blow, injury or infection. During the heatwave episodes all the exposed species showed a weaker response, on this occasion the sedentary species had a worse response than the migrants and also in this aspect the worst response was the Spanish imperial eagle.

In general, migratory bird species barely reduced their lymphocyte levels, so the impact of heat waves was less on these species. According to Juan Manuel Blanco, one of the authors of this work the possible cause is, that they have developed a greater immunological plasticity since the migration itself favors a greater genetic variety, a broader response to pathogens and greater elasticity to climatic events.