Rapaces australianas ¿Los incendios pueden llegar a ser una amenaza a medio plazo?

Australia este verano arde como nunca antes lo había hecho, ¿cual será el impacto de estos incendios sobre la población de rapaces endémicas? ¿Una especie endémica debería estar catalogada como una especie de preocupación menor? ¿Especialmente si el grueso de su población está en un único país? 

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Tras 34 meses muy secos y el año más cálido del último siglo, Australia arde de nuevo, pero esta vez se enfrentan a la oleada de incendios más graves que se recuerda. En lo que va de verano los incendios se están siendo intensos en el suroeste del país durante los últimos meses y aún continua la dramática situación las llamas han arrasado ya unos 107.000 kilómetros cuadrados. Esta superficie equivale al 0,001% de la superficie australiana, porcentualmente la situación no parece tan alarmante, pero si pasamos a otra escala la superficie quemada equivale a la superficie total de los Países bajos, Bélgica y el 85% de Suiza. Se estima que estos incendios han generado 400 megatoneladas de C02 y el humo ha llegado a más de 10.000 kilómetros de distancia. Aunque las cifras reales aún se desconocen, pero todos los medios coinciden en que el desastre es gran magnitud.

Milanos buscando comida en el frente de un incendio – Milanos looking for food in front of a fire

Detrás de estos incendios esta la mano del hombre, bien de forma directa o indirecta, En gran medida esta oleada de incendios se ha visto favorecida y propagada por los efectos del cambio climático. Este verano en el continente australiano se están registrando olas de calor que están  alcanzando máximas históricas, en el mes de diciembre se superaron los 40º en amplias zonas de la costa este australiana. Según la Oficina de Meteorología de Australia (BOM) detrás de estos grandes incendios, está el llamado dipolo del océano Índico (IOD).  Este fenómeno se  produce cuando la zona occidental del océano Indico se calienta y la temperatura del agua está por encima de la media y la parte oriental se enfría y la temperatura media del agua desciende. Cuando esto sucede la consecuencia directa es una disminución importante de las lluvias en la cuenca oriental y una subida de temperaturas en el continente australiano, mientras que en la cuenca occidental (costa oeste africana) aumentan las precipitaciones provocando inundaciones, que es exactamente lo que está sucediendo en el verano 2019-2020.  La BOM advierte que el cambio climático está afectando al ciclo de (IOD), se espera un aumento progresivo de las temperaturas  en el continente Australiano en los siguientes años, por lo que es previsible que el impacto del fuego aumente progresivamente.

Durante la actual oleada de incendios que esta asolando este continente se estima que han muerto millones de animales salvajes, las cifras rondan en torno a los 1.000 millones, solamente se estima que en el caso del Koala pueden haber muerto un 30% de la población.  En cuanto a las aves  en este país se han registrado 737 especies regulares, 351 especies son endémicas.  Allí  habitan 37 especies de aves rapaces, 27 diurnas (20 accipitriformes y 7 falconiformes) y 10 nocturnas  (5 tytonidae y 5  strigidae).  El 32,47% de las especies de rapaces australianas son endémicas del país y el 43,24% son endémicas de Oceanía, mientras que solo24,32 de las especies tienen su rango distribución además de Australia en otros continentes.  

Está oleada de incendios puede tener graves consecuencias sobre algunas de las especies de rapaces que allí habitan, en especial sobre las endémicas que habitan en la zona donde se están produciendo los incendios forestales. Al 46,15% (N=13) 3 especies de accipitriformes, 1 de tytonidae y 2  strigidae habitan gran parte de sus efectivos en las regiones afectadas por los incendios.  De estas 6 especies 5 están catalogadas como especies de preocupación menor (LC) y 1 como especie casi amenazada (NT). 

Los incendios están afectando principalmente al hábitat de 3 especies endémicas, el azor gris (Accipiter novaehollandiae), la lechuza moteada (tyto multipunctata) y el ninox robusto (ninox strenua) todas catalogadas como especies de preocupación menor, pero con un tamaño de población reducido. El tamaño estimado de la población de azor gris está estimada entre 1250-5000 parejas reproductoras y con una tendencia poblacional decreciente (BirdLife internacional, 2016). El tamaño de la población estimada de minox robusto es de  entre 1100 y 1400 parejas reproductoras con una tendencia poblacional estable (BirdLife internacional, 2016), sin embargo en el caso de la Lechuza moteada se desconoce el tamaño de su población, pero se cree que su tendencia poblacional está en aumento (BirdLife internacional, 2016).  En estas especies solo se considera a los incendios forestales como una amenaza para una de estas especies, el ninox robusto, para las otras dos especies no se consideran a los incendios como una amenaza (BirdLife internacional, 2016).

Azor gis, forma blanca en vuelo. / Gray Goshawk, white form in flight.

Otra especie como el milano colicuadrado (Lophoictinia isura) los incendios afectan al 50% de su área de distribución, esta especie está catalogada como de preocupación menor y se desconoce el tamaño real de su población. Pero se estima que la tendencia poblacional es decreciente (BirdLife internacional, 2018).  Entre sus amenazas, se ha descrito la destrucción del hábitat por la extensión de la agricultura, pero no se cita los incendios forestales  (BirdLife internacional, 2018).

En cuanto al azor rojo (Erythrotriorchis radiatus) y del ninox de tasmania  (ninox leucopsis) los incendios se encuentran dentro del 25% de su área de distribución, ambas son especies forestales. El azor rojo está catalogado como especie casi amenazada (NT) y el tamaño de su población está estimado en 700 parejas reproductoras con una tendencia poblacional  decreciente (BirdLife internacional, 2016), mientras que el ninox de tasmania se desconoce el  tamaño de su población y se estima que presenta tendencias poblacionales estables (BirdLife internacional, 2016).  Entre las amenazas descritas para el azor rojo, se encuentran los incendios forestales (BirdLife internacional, 2016), se conoce la destrucción y la muerte de polluelos por incendios forestales (Debus, S., Kirwan, GM & Christie, DA 2020) sin embargo para el minox de Tasmania no se han descrito los incendios como una amenaza para su población.

Además de la afección a las especies citadas los incendios están afectando a otras especies características de este continente, que habitan en sus bosques y que se están reproduciendo, el águila audax (Aquila audax) y el águila chica (Hieraaetus morphnoides) en todo el continente, pero en el caso del águila audax en nueva galés del sur y Victoria es donde es más abundante, ambas son especies forestales que ubican sus nidos sobre árboles, por lo que con toda seguridad en las áreas afectadas por las llamas se habrán quemado centenares de nidos con todos sus polluelos. Se desconoce cuál es el tamaño real de las poblaciones de estas dos especies, aunque sí se sabe con certeza que son abundantes, ambas están catalogadas como especies de preocupación menor y  para ninguna se consideran a los incendia forestales como potenciales amenazas (BirdLife internacional, 2016).

La lista roja de la UICN actualmente es la única herramienta para conocer el estado de conservación de las especies, pero la información que ofrece no es homogénea y son aún muchas las especies de las que no se dispone información sobre su estado de conservación o amenazas o bien la información que ofrece es insuficiente. Otro aspecto es que para las especies endémicas se tiene el mismo criterio que para las especies no endémicas. Quizás sería necesario cambiar el criterio para las especies endémicas ya que al concentrar sus efectivos en un único rango de distribución, la posibilidad de extinguirse o de sufrir un descenso poblacional importante en caso de un desastre de diferente ámbito es más alto que para una especie de con un amplio rango, no solo un desastre natural si no una gestión técnica o política  inadecuada las puede poner en riesgo.  El caso que estamos viviendo en Australia puede ser un ejemplo de ello, varias de las especies que habitan en el área afectada se desconocen el tamaño de su población sus amenazas y los incendios en los últimos veranos son recurrentes. ¿Quizás ha habido una falta de previsión de las autoridades para prever su impacto a futuro?, ¿han aumentado progresivamente los medios para luchar contra el fuego?, ¿han previsto el impacto sobre la fauna?

Además de las causas de esta oleada de incendios anteriormente citadas, también estarán contribuyendo a la propagación de los incendios algunas especies de rapaces. Una investigación (Bonta, et al 2017) concluyo que algunas especies de rapaces que se alimentaban en las proximidades de incendios forestales, aprendieron a expandir los incendios trasladando ramas ardiendo desde los bordes de los incendios hasta zonas sin quemar para poder acceder mejor a las presas, este comportamiento se registro en tres especies, en el milano negro (Milvus migrans)  en el milano silbador (Haliastur sphenurus) y el halcón berigora (Falco berigora), estas tres especies son residentes en las áreas que están siendo devastadas por los incendios. Sin embargo aunque estas especies puedan contribuir indirectamente  a la expansión de los incendios, no son los causantes de los mismos.

En los últimos años estamos siendo testigos del alarmante aumento de incendios forestales, no solo en Australia, en California, Recientemente en la región del amazonas, en la península ibérica o en áreas próximas al círculo polar ártico. Estos incendios de gran magnitud son claros indicadores del cambio climático, el aumento de la temperatura global está generando un estrés hídrico a la vegetación y esto es uno de los efectos del calentamiento global. La cultura del fuego debe de cambiar o contribuiremos al avance de la desertificación, interacciones entre el hombre y el fuego que hasta hace 30 años apenas tenían consecuencias sobre los paisajes, actualmente tienen consecuencias muy importantes y son capaces de transformar rápidamente el paisaje. Realizar quemas actualmente es manejar una bomba de relojería, el uso del fuego tiene que dejar de ser una herramienta de manejo. Actualmente las pequeñas quemas que se hacían para aclarar el paisaje pueden crear grandes incendios con consecuencias muy graves desde el punto de vista medio ambiental, económico y humanos.  Por otro lado la acción de los pirómanos o de terroristas medioambientales pueden tener consecuencias aún más graves y trágicas, por lo que se tienen que emplear más medios para perseguir este tipo de delitos.  De no tomarse medidas urgentes para paliar este grave problema medioambiental, los sucesos como los que están aconteciendo en Australia pueden repetirse de nuevo en más lugares y las consecuencias sobre el medio ambiente serán devastadoras.

Referencias bibliográficas / Bibliographic references

BirdLife International 2016. Accipiter novaehollandiae . The IUCN Red List of Threatened Species 2016: e.T22727714A94958201. https://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2016-3.RLTS.T22727714A94958201.en. Downloaded on 15 January 2020.                            

BirdLife International 2016. Aquila audax . The IUCN Red List of Threatened Species 2016: e.T22696064A93542539. https://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2016-3.RLTS.T22696064A93542539.en. Downloaded on 16 January 2020.

BirdLife International 2016. Erythrotriorchis radiatus . The IUCN Red List of Threatened Species 2016: e.T22695699A93524046. https://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2016-3.RLTS.T22695699A93524046.en. Downloaded on 15 January 2020.

BirdLife International 2018. Lophoictinia isura . The IUCN Red List of Threatened Species 2018: e.T22695010A130019707. https://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2018-2.RLTS.T22695010A130019707.en. Downloaded on 15 January 2020. 

BirdLife International 2016. Hieraaetus morphnoides . The IUCN Red List of Threatened Species 2016: e.T22734332A95082821. https://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2016-3.RLTS.T22734332A95082821.en. Downloaded on 16 January 2020.

BirdLife International 2016. Ninox leucopsis . The IUCN Red List of Threatened Species 2016: e.T62023823A95185989. https://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2016-3.RLTS.T62023823A95185989.en. Downloaded on 15 January 2020.

BirdLife International 2016. Ninox strenua . The IUCN Red List of Threatened Species 2016: e.T22689389A93229550. https://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2016-3.RLTS.T22689389A93229550.en. Downloaded on 15 January 2020.

BirdLife International 2016. Tyto multipunctata . The IUCN Red List of Threatened Species 2016: e.T22688435A93197565. https://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2016-3.RLTS.T22688435A93197565.en. Downloaded on 15 January 2020.

Bonta, M., Gosford, R., Eussen, D., Ferguson, N., Loveless, E., & Witwer, M. (2017). Intentional fire-spreading by “Firehawk” raptors in Northern Australia. Journal of Ethnobiology, 37(4), 700-719.

Debus, S., Kirwan GM y Christie, DA (2020). Azor roja ( erythrotriorchis radiatus ). En: del Hoyo, J., Elliott, A., Sargatal, J., Christie, DA & De Juana, E. (eds.). Handbook of the Birds del mundo vivo . Lynx Edicions, Barcelona. (recuperado de https://www.hbw.com/node/53092 el 15 de enero 2020).

Citar como / Cite as:

Sánchez, R. 2020. Rapaces australianas ¿Los incendios pueden llegar a ser una amenaza a medio plazo?. Eagles News, Ecología, Biología y Conservación de las rapaces. Entrada. 49.

Sánchez, R. 2020. Australian Raptors, Can fires become a threat in the medium term?. Eagles News,- Ecology, Biology & Conservation of Raptos, Post 49.


Australian Raptors, Can fires become a threat in the medium term?

Australia burns this summer like never before, what will be the impact of these fires on the raptor endemic population? Should an endemic species be classified as a minor type of concern? Especially if most of its population is in one country?

After 34 months very dry and the warmest year of the last century, Australia burns again, but this time they face the most serious wave of fires remembered. So far this summer the fires are being intense in the southwest of the country during the last months and the dramatic situation still continues the flames have already devastated about 107,000 square kilometers. This area is equivalent to 0.001% of the Australian area, as a percentage the situation does not seem so alarming, but if we move to another scale, the burned area is equivalent to the total area of ​​the Netherlands, Belgium and 85% of Switzerland. It is estimated that these fires have generated 400 megatons of C02 and the smoke has reached more than 10,000 kilometers away. Although the real figures are still unknown, but all the media agree that the disaster is great.

Behind these fires is the hand of man, either directly or indirectly, To a large extent this wave of fires has been favored and propagated by the effects of climate change. This summer in the Australian continent heat waves are being recorded that are reaching historical highs, in December they exceeded 40º in large areas of the Australian east coast. According to the Australian Meteorology Office (BOM) behind these large fires, there is the so-called Indian Ocean Dipole (IOD). This phenomenon occurs when the western part of the Indian Ocean heats up and the water temperature is above average and the eastern part cools and the average water temperature drops. When this happens the direct consequence is a significant decrease in rainfall in the eastern basin and a rise in temperatures in the Australian continent, while in the western basin (West African coast) rainfall increases causing flooding, which is exactly what this happening in the summer 2019-2020. The BOM warns that climate change is affecting the (IOD) cycle, a progressive increase in temperatures in the Australian continent is expected in the following years, so it is expected that the impact of fire will increase progressively.

During the current wave of fires that are ravaging this continent it is estimated that millions of wild animals have died, the figures are around 1,000 million, it is only estimated that in the case of Koala 30% of the population may have died. As for the birds in this country, 737 regular species have been registered, 351 species are endemic. There live 37 species of raptors, 27 diurnal (20 accipitriform and 7 falconiform) and 10 nocturnal (5 tytonidae and 5 strigidae). 32.47% of the Australian raptor species are endemic to the country and 43.24% are endemic to Oceania, while only 24.32 of the species have their distribution range in addition to Australia in other continents.

This wave of fires can have serious consequences on some of the species of raptors that live there, especially on the endemics that inhabit the area where forest fires are occurring. At 46.15% (N = 13) 3 species of accipitriformes, 1 of tytonidae and 2 strigidae inhabit a large part of their troops in the regions affected by fires. Of these 6 species 5 are listed as species of least concern (LC) and 1 as an almost threatened species (NT).

The fires are mainly affecting the habitat of 3 endemic species, the Grey Goshawk (Accipiter novaehollandiae), the Lesser Sooty-owl (tyto multipunctata) and the Powerful Olw (Ninox strenua) all listed as species of minor concern, but with a size of small population The estimated population size of Grey Goshawk is estimated between 1250-5000 breeding pairs and with a decreasing population trend (International BirdLife, 2016). The estimated population size of Powerful Olw is between 1100 and 1400 breeding pairs with a stable population trend (International BirdLife, 2016), however in the case of the Lesser Sooty-owl the population size is unknown, but it is unknown He believes that his population trend is increasing (BirdLife International, 2016). In these species only forest fires are considered as a threat to one of these species, the Powerful Olw, for the other two species, fires are not considered a threat (BirdLife International, 2016).

Another species such as Square-tailed Kite (Lophoictinia isura) fires affect 50% of its range, this species is classified as of minor concern and the real size of its population is unknown. But it is estimated that the population trend is decreasing (BirdLife international, 2018). Among its threats, habitat destruction has been described by the extension of agriculture, but forest fires are not cited (BirdLife International, 2018).

As for the Red Goshawk (Accipiter radiatus) and the Tasmanian Boobook (Ninox leucopsis), fires are found within 25% of their range, both are forest species. The Goshawk Network is listed as an almost threatened species (NT) and its population size is estimated at 700 breeding pairs with a declining population trend (International BirdLife, 2016), while the Tasmanian Boobook is unknown population size and estimates that it presents stable population trends (BirdLife international, 2016). Among the threats described for the Goshawk Network, there are forest fires (BirdLife International, 2016), the destruction and death of chicks by forest fires is known (Debus, S., Kirwan, GM & Christie, DA 2020) however For the Tasmanian Boobook, fires have not been described as a threat to its population.

In addition to the affectation to the aforementioned species, fires are affecting other characteristic species of this continent, that inhabit their forests and that are reproducing, the Wedge-tailed Eagle (Aquila audax) and the Little Eagle (Hieraaetus morphnoides) are species very abundant throughout the continent, but in the case of the Wedge-tailed Eagle in New South Welsh and Victoria is where it is most abundant, both are forest species that place their nests on trees, so that in all areas affected hundreds of nests with all their chicks will have been burned by the flames. It is not known what the real size of the populations of these two species is, although if it is known with certainty that they are abundant, both are classified as species of minor concern and for none they are considered to burn forest as potential threats (BirdLife international, 2016 ).

The IUCN red list is currently the only tool to know the conservation status of the species, but the information it offers is not homogeneous and there are still many species that do not have information on their conservation status or threats or Well, the information it offers is insufficient. Another aspect is that for the endemic species the same criteria is used as for the non-endemic species. Perhaps it would be necessary to change the criteria for endemic species since by concentrating their troops in a single range of distribution, the possibility of extinction or suffering a significant population decline in the event of a disaster of different scope is higher than for a species of With a wide range, not only a natural disaster but inadequate technical or political management can put them at risk. The case that we are living in Australia can be an example of this, several of the species that inhabit the affected area, the size of their population is unknown, and the fires in recent summers are recurring. Perhaps there has been a lack of foresight by the authorities to foresee its impact in the future? Have the means for fighting fire progressively increased? Have they foreseen the impact on wildlife?.

In addition to the causes of this aforementioned wave of fires, some species of raptors will also be contributing to the spread of the fires. An investigation (Bonta, et al 2017) concluded that some species of raptors that fed in the vicinity of forest fires, learned to expand the fires by moving burning branches from the edges of the fires to unburned areas to better access the dams , this behavior was recorded in three species, in the Black kite (Milvus migrans) in the Whistling Kite (Haliastur sphenurus) and the Bronw falcon (Falco berigora), these three species are residents in the areas that are being devastated by fires. However, although these species may contribute indirectly to the expansion of fires, they are not the cause of them.

In recent years we are witnessing the alarming increase in forest fires, not only in Australia, in California, Recently in the Amazon region, in the Iberian Peninsula or in areas close to the Arctic circle. These fires of great magnitude are clear indicators of climate change, the increase in global temperature is generating water stress to the vegetation and this is one of the effects of global warming. The culture of fire must change or we will contribute to the advancement of desertification, interactions between man and fire that until 30 years ago had hardly any consequences on the landscapes, nowadays they have very important consequences and are capable of quickly transforming the landscape. To burn today is to drive a time bomb, the use of fire must cease to be a driving tool. Currently the small burns that were made to clarify the landscape can create large fires with very serious consequences from the environmental, economic and human point of view. On the other hand, the action of arsonists or environmental terrorists can have even more serious and tragic consequences, so more means have to be used to prosecute such crimes. If urgent measures are not taken to alleviate this serious environmental problem, events such as those happening in Australia can be repeated again in more places and the consequences on the environment will be devastating.

Cite as:

Sánchez, R. 2020. Australian Raptors, Can fires become a threat in the medium term?. Eagles News,- Ecology, Biology & Conservation of Raptos, Post 49.

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